El 9 de enero de 1918 en el dietario de Manuel Machado o gritos de mujer en la calle

Continuando con nuestro paseo por la sección “Día por  día. De mi calendario” que Manuel Machado publicó semanalmente a lo largo de 1918 en las páginas del diario El Liberal hoy corresponde dar cuenta de sus  impresiones respecto a sus vivencias del miércoles 9 de enero. Ese día Manuel Machado se dedicó a denunciar  los perniciosos efectos causados por los acaparadores de alimentos que especulaban con los bienes de primera necesidad y a apoyar las medidas adoptadas por las autoridades para evitar la especulación. Debido al hambre que azotaba a un importante sector de las clases populares se sucedían por esas fechas los motines liderados por mujeres en diversas ciudades españolas, algunos de los cuales sería reprimidos con gran violencia.

He aquí el texto de Manuel Machado acompañado de la ilustración correspondiente de Ricardo Marín.

Miércoles 9 enero 1918

Entretanto, muchos abastecedores, intermediarios y comerciantes de subsistencias y artículos de primera necesidad se proponen hacer una fortuna rápida y definitiva aprovechando lindamente las circunstancias. Ha sido preciso, en fin, acudir a la tasa. Tarde y con daño, es cierto. Pero a la tasa, al cabo. Esto nos retrotrae a los buenos tiempos setecentescos. No del todo…Porque, a decir verdad, lo que más se echa aún de menos en plena Puerta del Sol es su buena picota donde exponer a la vindicta pública a los desalmados agiotistas, y, si me apuran ustedes, un buen racimo de acaparadores colgados de las antiguas horcas, altamente moralizadoras, y pataleando en la turbia atmósfera una danza ejemplar.

En serio: si no se pone un término legal a la salvaje codicia de los medradores sin conciencia, serán la miseria, el hambre y la desesperación las encargadas de ponérselo. Aplaudimos de todo corazón los enérgicos propósitos de las autoridades, del comisario de Abastecimientos, del gobernador de Madrid, del propio presidente del Consejo, significados ya en nobles palabras  y actos. Pero nos permitimos darles cierta prisa, porque el asunto se agrava, y las inminencias amenazadoras son tremendas. Piensen que ya se ha oído en las calles gritos de mujer.

Ricardo Marín 9 enero 1918

Anuncios

Acerca de Leoncio López-Ocón
Historiador. Investigador del Instituto de Historia del Centro de Ciencias Humanas y Sociales del CSIC. Madrid.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: