Avances en Digital History: 1 a 7 de mayo 2018

 

Digital History 7 de mayo 2018

Selecciono y organizo una serie de noticias e informaciones ofrecidas por Amy Williams @a_williams06 en su útil PaperLI dedicado a la historia digital correspondiente al ejemplar del 7 de mayo de 2018.

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Más ataques de submarinos alemanes en el miércoles de ceniza de 1918

Las alusiones de Manuel Machado en su diario, publicado en El Liberal, fueron constantes a los continuos ataques de los submarinos alemanes a buques mercantes españoles en las primeras semanas de 1918.

El miércoles de ceniza de 1918, cuando se supo que uno de sus submarinos había hundo al vapor español “Ceferino”, sus reflexiones tuvieron un componente sarcástico. Su blanco fue  la impotencia mostrada por el gobierno español, presidido por el liberal García Prieto, marqués de Alhucemas, para contener la política agresiva del imperio alemán hacia un país neutral, cuya opinión pública estaba dividida entre germanófilos y aliadófilos. En las filas de estos se encontraba un combativo y francófilo Manuel Machado, identificado con los ideales de la República francesa.

Miercoles 13 de febrero  1918

De Ceniza. Memento homo, quia pulvis est, etc. Con tan plausible motivo, los submarinos alemanes han vuelto a ponernos la ceniza en la frente. Memento Ceferino…Sólo que – reformados y reformistas al cabo los teutones- han encontrado la manera de corregir y aún desmentir, si no lo de pulvis est, por lo menos lo de in pulverem reverteris. Porque servir de alimento a los peces no es precisamente volver al polvo por el pronto.

Sea de ello lo que quiera, no dejaremos de enviar a Berlín nuestra nota de rigor, cuyo texto poseo gracias a la perspicacia de un excelente amigo mio, cuyo nombre no declaro por evitarle molestias, el cual sabe muy bien que nuestra reclamación es del tenor siguiente: “Por cada nuevo barco que nos echen ustedes a pique, recibirán…otra nota igual a la presente”.

Claro que esta enérgica protesta se enfría un poco de aquí allá, teniendo como tiene que pasar por el Polo antes de dar en manos del Gobierno imperial. Pero, con todo, sus efectos son fulminantes, como puede verse en los únicos cincuenta y tantos casos en que se ha empleado el procedimiento.

¿Eh? ¿Que no les parece a ustedes bien tratar de tales cosas en este tono? Pues a ver si inventan ustedes otro. Porque yo los he agotado ya todos.

 

Ricardo Marín 13 febrero 1918

Dibujo de Ricardo Marín

 

 

La reacción de Manuel Machado a un nuevo ataque de los submarinos alemanes a la flota mercante española

El 8 de febrero de 1918 se supo en la Península por un telegrama recibido desde Santa Cruz de la Palma que días antes -el 5- había sido hundido en aguas  próximas al archipiélago canario el vapor español “Sebastián” por un submarino alemán. Ese buque hacía la ruta Torrevieja, de donde había salido el 25 de enero, Nueva York, e iba cargado con 3.200 toneladas de sal común que los alemanes consideraban contrabando de guerra. Tenía matrícula de Bilbado y los propietarios eran los sres Inchausti. No hubo víctimas humanas porque sus 33 marineros fueron desalojada del buque y embarcados en dos botes con víveres y pertrechos.

 

El Imparcial 9 febrero 1918 vapor Sebastian

El Imparcial 9 de febrero 1918 Primer página

 

 

Mundo Grafico 27 febrero 1918 vapor Sebastian

Mundo Gráfico 27 de febrero de 1918

 

De todas maneras al tener noticia de ese nuevo ataque Manuel Machado aprovechó las reflexiones de su diario, que daba a conocer en el diario El Liberal, para mostrar su hastío ante lo que él consideraba prepotencia alemana, cuyos submarinos estaban jugando al pin pan pum en la fase final de la Gran Guerra con los buques mercantes españoles.

Viernes 8 febrero 1918

Otro éxito de la admirable campaña submarina de los alemanes: el torpedeamiento del vapor Sebastián, a quien no le valió toda la sal de que iba cargado para torear al vigilante sumergible. Es verdaderamente deliciosa la exactitud con que los submarinos gernánicos descubren a los mercantes españoles cerca de nuestras playas y la actividad con que los cazan y aniquilan. Dentro de poco no tendremos flota comercial, o haremos un nuevo tráfico de cabotaje..por nuestros ríos navegables.

Muy duro de entrañas tiene que ser el que no se conmueva al ver con qué noble constancia cumplen con su peligroso deber los marinos alemanes, y mucho más duro de mollera el que no se maraville de la eficacia de su gestión admirable. Qué hermosa lección la que nos están dando en nuestras propias costas… y a nuestra propia costa. Bien podemos dar por bien empleados los barcuchos que nos destrozan, y aun las vidas que nos cuestan, con tal de poder admirar de cerca su habilidad, su tino y su destreza.

Yo confieso que a mí, personalmente, no me hacen mucha gracia sus procedimientos y aún les tengo cierta manía y su migaja de aprensión, pensando que los ochenta y tantos mil alemanes que nos honran con su estancia entre nosotros pudieran ser otros tantos submarinos en las turbias aguas de nuestra vida social y política. Pero ¿quién no admira el desenfado y la audacia con que aquí mismo trabajan ellos por su patria, moviendo a la opinión; insinuándose en los bastidores de la política; sembrando el dinero con cualquier motivo -el de las elecciones, por ejemplo- para captarse toda clase de simpatías; dificultando nuestras relaciones con los países vecinos; haciendo, en fin, cuanto les sugiere el más avisado y devoto patriotismo?…Un patriotismo aleman por supuesto, cuya conmovedora divisa es: “Alemania sobre todos”.

Y mientras se ponen o no sobre los demas, que se resisten un poco a tan alto honor..pues ¡qué demonio!, se van poniendo sobre España y….aliquid chupatur….

¿No es verdaderamente admirable que estas gentes que no pasaron de ser un día medianos soldados al servicio de nuestros caudillos, se encuentren hoy tan altos a nuestros ojos? ¿O será tal vez que nosotros de entonces acá hemos bajado algo?….

Ricardo Marin 8 febrero 1918

Dibujo de Ricardo Marín

 

La devastación de París por las bombas y la ciencia alemana

Tras haber atacado Londres la aviación alemana decidió bombardear Paris el 31 de enero de 1918. Según las noticias transmitidas por el ejército francés cuatro escuadrillas de aviones alemanes se acercaron a la capital francesa por el lado nordeste arrojando gran cantidad de bombas que causaron 36 muertos y 190 heridos, según las primeras estimaciones de los daños causados por el raid aéreo.

La mayor parte de las víctimas fueron civiles, fundamentalmente mujeres y niños,  lo que soliviantó a la opinión pública aliadófila, como se aprecia en el testimonio que transmitió Manuel Machado  a sus lectores de El Liberal. En él se aprecia también su crítica a la deriva belicista de los científicos alemanes como ya expuse en mi trabajo “Movilizaciones y escisiones de la comunidad científica en tiempos de guerra” (accesible aquí).

Como era habitual las observaciones de Manuel Machado iban acompañadas de una viñeta de Ricardo Marín.

Jueves 31 enero 1918

Catorce mil kilos de dinamita, setecientas bombas sobre París. Niños, mujeres, enfermos y ancianos han fenecido bajo la lluvia de fuego…

Esto no es el arte de la guerra. Pero sí es la ciencia. La ciencia alemana, que contenía, sin duda, en los últimos capítulos de su programa este delicado experimento. La ciencia alemana, para quien la catedral de Reims es un estorbo cualquiera; la ciencia prusiana, para quien la bondad, la moral, los sentimientos humanos, la vida, en fin, caen por completo fuera del cubilete…La pobre ciencia, inocente y brutal, que, en su absurda soberbia, quiere enmendarle la plana a Dios mismo, y que caerá vencida por esos sentimientos a quienes afrenta, para servirles al fin de esclava y de auxiliar, como Dios manda.

Así lo ha dicho monseñor Omette, el cardenal-arzobispo de París, protestando del ominoso raid. ¡Y no estás solo, noble príncipe mártir. Contigo son en este momento todos los verdaderos cristianos del mundo!.

Ricardo Marin jueves 31 enero 1918

 

Los obreros alemanes antiimperialistas cantan La Marsellesa en enero 1918

A medida que la guerra se hacía más cruenta en el frente occidental las protestas crecían en el interior de las potencias centrales en los inicios de 1918. Manuel Machado, cuya aliadofilia se hacía cada vez más patente en su diario que publicaba en El Liberal, no desaprovechaba ocasión para criticar el militarismo y el imperialismo alemán, como hizo el 30 de enero de 1918 al contraponer los significados de La Marsellesa y el Deutschland über alles.

Sus reflexiones iban acompañadas de una ilustración de Ricardo Marín.

Miércoles 30 enero 1918

Llegan hasta nosotros los ecos de la Marsellesa. No se puede vivir entre dos Repúblicas…Pero el caso es que esta Marsellesa no se canta en Francia ni en Portugal. Viene nada menos que de Hamburgo y de Berlín. La entonan los obreros alemanes. Setecientos mil obreros alemanes en huelga contra los planes aniquiladores del imperialismo, del militarismo, del pangermanismo prusiano, han contestado al himno vernal y patriotero del Deutschland über alles con el generoso himno de fraternidad universal que es la Marsellesa.

¡Oh, Marsellesa, único canto de los hombres libres, que hace venir las lágrimas a los ojos de todo verdadero demócrata; Marsellesa, madre de nuestro espíritu liberado, eco de las grandes reivindicaciones humanas! ¡Cantar único del pueblo, que, cuando no te canta, no hace más que llorar!.

Ricardo Marín miércoles 30 enero 1918

Un diálogo de sordos entre un germanófilo y un aliadófilo en enero de 1918

Mundo Grafico 6 febrero 1918 vapor Giralda

A finales de enero de 1918 se produjo un nuevo ataque de la flota de guerra alemana a la marina mercante español.  Un submarino alemán torpedeó al vapor Giralda, de la Compañía Sevillana de Navegación, cuando viajaba de Huelva a Pasajes. Con él eran 56 los buques españoles atacados por los alemanes a lo largo de la gran guerra. Por las circunstancias del suceso ese hundimiento impresionó vivamente a la opinión pública española, un sector de la cual presionaba con insistencia al gobierno de García Prieto para alinearse en el conflicto con las potencias aliadas.

Manuel Machado ya se había hecho eco el 26 de enero en su diario, que publicaba en El Liberal, de ese nuevo ataque de la flota de guerra alemana a la marina mercante española. Dos días después, cuando el gobierno español estaba deliberando acerca de cómo responder a la agresividad alemana, volvió a hacerse eco de ese incidente mediante un diálogo imaginario entre dos representantes de una opinión pública escindida. Terminaba sus reflexiones con una metonimia en la que parecía lanzar un nuevo puyazo al ministro de Fomento Niceto Alcála-Zamora.

Como solía ser habitual las reflexiones de Manuel Machado iban acompañadas de una viñeta de Ricardo Marín.

Lunes 28 enero 1918

El Sr. La Casa es germanófilo. Lo es sin percibir por ello un solo céntimo. Cuestión de educación y de simpatías. El ama la fuerza y la autoridad. Y cree -no sin cierta lógica- que la fuerza está, sobre todo, en los puños. No sabe alemán. Es más; si le obligaran a aprenderlo, se indignaría contra todo lo teutón. No conoce Alemania. Pero le parece que Alemania es un palo muy fuerte dispuesto a meter en cintura a la Humanidad entera. Y piensa que el gesto natural ante el palo es el de la admiración incondicional. Repito que todo esto lo cree de buena fe y sin emolumentos de ninguna especie.

Por eso ha cogido del brazo al Sr. La Calle, furibundo aliadófilo, y se lo ha llevado a dar un paseo, sacándolo de la viciada atmósfera del café, con ánimos de discutir a solas con el las mutuas “filias” a propósito del caso del Giralda.

– Seria para España -le dice- un problema terrible el de ponerse enfrente del país más fuerte de Europa. ¿Qué nos ocurriría si rompiéramos nuestras relaciones con el Gobierno de Berlín?

Eso digo yo -le ha respondido La Calle- . ¿Qué podría ocurrirnos? Seguramente que nos torpedearín algún otro barco mercante. Y aun puede que nos enviaran a Madrid algún avión que dejara caer bombas sobre el Hospital General. Y si consiguieran romper el frente occidental, atravesar Francia, pasar el Pirineo y derrotar en el Mediterráneo y el Atlántico a toda la escuadra italiana, a la francesa y a la pequeña flota inglesa…, seguramente que lo pasaríamos muy mal. De modo que, nada, estamos conformes. Lo mejor es no meterse en aventuras y hacernos los “chivos locos”, como dice nuestro buen Del Campo a propósito del Giralda. Después de todo, no son más que 56 barcos lo que nos ha echado a pique Alemania en lo que va de guerra. Y eso por imprudentes, que si no hubieran navegado, se ahorrarán el chapuzón..¿Que no podemos comerciar mas que con los países inmediatos? ¿Que el Giralda -ni eso siquiera- sólo hacía un servicio de cabotaje? …¡Cabotaje! A poco que se haga, la palabra resulta francesa y, por lo tanto, completamente beligerante. ¡Un vapor costero! ¡Nada! Neutralidad a toda “costa”. 

La Casa se ha quedado mirando a su amigo La Calle entre mohíno y desconcertado.

Pero el otro se ha despedido, diciéndole:

– Y en cuanto a usted, dadas sus buenas disposiciones, yo me permito decirle que está perdiendo un tiempo precioso defendiendo de balde lo que a otros les proporciona su porqué…Porque los germanos acá, además de predicar, dan trigo. Y si se siente con ambiciones políticas, puede usted presentar su candidatura por ….Vitigudinemburg, por la Sajonia Manchega…o por cualquier punto de la línea Alcalá-Zamora.

Ricardo Marin lunes 28 enero 1918

 

Una denuncia de la agresividad del imperio alemán en la Gran Guerra

Numerosos estudios existen, como el de Jesús Perea Ruiz (ver aquí) acerca  de cómo afectó a la sociedad española la guerra submarina desencadenada por Alemania durante la Gran Guerra para cortar los abastecimientos a Inglaterra. Esa guerra se intensificó a princpios de 1918 con grandes perjuicios a la marina mercante española y a la población española que sufría serias carencias de productos de primera necesidad. La opinión pública aliadófila instaba al primer ministro García Prieto a poner coto a la agresividad alemana, y el gobierno hacía difíciles equilibrios para mantener la neutralidad en el conflicto bélico que desangraba a diversas partes del mundo, particularmente a Europa.

Manuel Machado, admirador de los sistemas políticos de los países aliados, muestra una vez más en su diario su aliadofilia al denunciar el torpedeamiento de los buques Victor Chavarri y Giralda por los submarinos alemanes. Una vez más sus reflexiones, vertidas en el diario El Liberal,  iban acompañadas de una ilustración de Ricardo Marín

 

Mundo Grafico El vapor Giralda 26 enero 1918Sábado 26 enero 1918

Empezó la semana con el torpedeamiento -siempre por los señores alemanes- del Victor Chavarri, que termina con el del Giralda; dos barcos españoles que traían subistencias o carbón a nuestros puertos. Ya nos vamos haciendo a estos accidentes. Ya esto no asombra aquí a nadie. Los únicos asombrados, pasmados, estupefactos de nuestra tranquila resignación, son los alemanes. Me consta de un modo positivo.

Cierta prensa germanófila -dedicada amablemente a dificultar nuestras relaciones comerciales, “únicas posibles” -, no habla para nada de estas cosas. En cambio, el supuesto fusilamiento de un español en la frontera francesa, ha ocupado sus columnas durante unos días…hasta que se ha sabido que el español Sr. Duñaveitia está sano y salvo, sin que nadie le haya causado el menor daño.

Esta feliz plancha no les servirá siquiera para pasar al otro lado de la cuestión y apiadarse sobre los náufragos de nuestros buques hundidos.

Ricardo Marin 26 enero 2018

 

El resquebrajamiento de la alianza de las potencias centrales en la gran guerra en enero de 1918

Atento al desarrollo de los acontecimientos bélicos que definían el contexto internacional de la sociedad española en los inicios de 1918 Manuel Machado, en las reflexiones siguientes, se mostró esperanzado ante las señales procedentes de Austria, donde crecían los sentimientos pacifistas. Numerosos indicios manifestaban el cansancio ante la guerra de la población austríaca. De esa situación informó a sus lectores de El Liberal, manifestando una vez más sus sentimientos aliadófilos, característicos de los liberales españoles en aquella coyuntura. Como casi siempre sus reflexiones iban acompañadas de una viñeta de Ricardo Marín.

Jueves 24 enero 1918

Austria quiere la paz. La quiere el pueblo y el Estado. Entre los centro-europeos, el Estado austríaco ha sido el primero en comprender que, si los pueblos se entienden, el mal será de momento para el Estado, aunque luego el estado de los pueblos sea lo que Dios quiera…Por su parte, Alemania habla también de paz…a su modo. Habla para que la oiga el país, harto de guerra, y atribuya a los demás el retraso de la paz, a reserva de ver si un buen golpe de mano en los campos de batalla aviva el espíritu nacional, y el entusiasmo por las viejas ideas imperialistas y pangermanistas acalla las voces del hambre y de la humanidad. Pero, en fin, la santa palabra está ya en el corazón de muchos y en boca de todos.

Ricardo Marin 24 enero 1918

Berlin, 1873: A New Imperial Center and a Transatlantic Financial Crisis

Global Urban History

Catherine Davies, FernUniversität in Hagen

When thinking about the interrelationship between the urban and the global, stock exchanges may yield valuable insights. A quintessentially urban locale, they were often seen as institutions that brought global events home with much force and immediacy. Describing British society during the Napoleonic Wars, the narrator in William Thackeray’s Vanity Fair (1847/48) observes that the City of London, work place of stock broker William Sedley, was a ‘stirring place in those days, when war was raging all over Europe, and empires were being staked … Old Sedley once or twice came home with a very grave face; and no wonder, when such news as this was agitating all the hearts and all the stocks of Europe.’

The World's Exchanges Print “The World’s Exchanges” from 1886 displaying the stock exchanges in New York, Paris, Chicago, London, Hamburg, Frankfurt, Berlin, and Brussels (from top left to bottom right)

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Historia digital: mis favoritos de la segunda quincena de julio 2015

Esta entrada corresponde a mi sexta aproximación quincenal- iniciada en mayo pasado- sobre los avances que se están produciendo en la práctica de la historia digital.

En esta ocasión voy a dar cuenta de cuatro iniciativas de historiadores digitales que me han llamado la atención durante la segunda quincena de julio de este año 2015. Dos han sido efectuadas en Europa, una en Alemania y la otra en Francia. Y otras dos en uno de los países latinoamericanos como es Chile.

Respecto a proyectos promovidos en Europa por Archivos y Bibliotecas Digitales merece llamar la atención sobre la labor emprendida por el MDZ (Münchener Digitalisierungszentrum) y el portal Bavarikon, de los que ha informado recientemente una entrada del Ejournals@Cambridge (ver aquí).

El Centro Muniqués de Digitalización  [Münchener Digitalisierungszentrum] (MDZ) ofrece acceso digital libre a una amplia gama de fuentes históricas – manuscritos, mapascartogramas y diagramas sobre las estadísticas bávaras del siglo XIX, periódicos, revistas, fotografías, partituras musicales – pertenecientes a la Biblioteca Estatal de Baviera y a otras instituciones culturales bávaras.

MDZ de Baviera

Por ahora hay disponibles más de un millón de obras digitalizadas y cien mil imágenes. Aunque el grueso de los materiales históricos disponibles están, evidentemente, en alemán, se puede acceder a numerosos textos escritos en lengua castellana. El método de búsqueda es fácil como se explica a continuación en la traducción al italiano que tiene el portal. También existe traducción al inglés.

MDZ de Baviera busqueda

Haciendo las búsquedas oportunas podemos por tanto acceder a numerosas fuentes relacionadas con la historia de España como se puede apreciar a continuación. Claro está también a la de otros países iberoamericanos u otros externos al ámbito cultural germánico.

MDZ España

También a materiales históricos relacionados con la producción cultural y científica española traducidos al alemán como es el caso de esta importante obra de Santiago Ramón y Cajal, editada en Leipzig en 1896.

Entre los importantes proyectos en curso en los que está implicado el MDZ – como sucede con el BLO, die Bayerische Landesbibliothek Online,  que es el portal sobre la historia y la cultura del Estado libre de Baviera – sobresale Bavarikon.

Bavarikon

Este portal pretende reunir y mostrar de manera innovadora los tesoros culturales y científicos bávaros. Técnicas de zoom permiten ver, por ejemplo, detalles del imponente cuadro  “La batalla de Alejandro Magno en Issos” (ver aquí) del pintor renacentista Albrecht Altdorfer.  Gracias a la tecnología 3D podemos también contemplar desde todas las perspectivas la estatua Judith con la cabeza de Holofernes del escultor renacentista Conrad Meit (ver aquí).

Merece destacarse la sección Themen o Topics donde se ofrece, por ahora, una magnífica información, con acceso a numerosas fuentes digitalizadas, sobre la vida y la obra del miniaturista del siglo XV Berthold Furtmeyr,  el rey Luis II y su época, el significado de la fiesta de la cerveza en la cultura bávara y sobre la importante experiencia política que hubo en Baviera entre finales de 19118 y principios de 1919: la república de los consejos obreros de Baviera, o república soviética bávara.

Bavarikon Topicos

En cuanto a proyectos relacionados con la visualización y la realidad virtual del pasado me interesa informar del proyecto Bretez, una singular experiencia en las calles del Paris del siglo XVIII impulsada por la Universidad Lyon 2 (ver aquí).

En él la musicóloga Mylène Pardoen ha reconstituido el ambiente sonoro de un barrio de Paris en el siglo XVIII: el del Gran Châtelet. En efecto, gracias a una asociación entre historiadores y especialistas en 3D disponemos de una fascinante reconstrucción histórica sonora, como ha destacado Laure Cailloce en una entrada de CNRS Le Journal (ver aquí). En un video se nos invita a recorrer la zona comprendida entre el puente au Change, que estaba situado frente a la actual plaza de Châtelet y el puente de Notre-Dame, en el marco del Paris cartografiado por el célebre plan Turgot-Bretez de 1739. Bretez fue el ingeniero encargado del alzado de las calles e inmuebles de la capital francesa que el visitante del video puede recorrer.

Durante ocho minutos y medio y a través de 70 cuadros sonoros recorremos esa zona de Paris escogida por Mylène Pardoen porque concentraba el 80% de los ambientes sonoros del París de la época por dos razones. Por las actividades de quienes se concentraban allí -comerciantes, artesanos, lavanderas al borde del Sena- y por la diversidad de acústicas que se podían percibir en ese entorno.

El variado paisaje sonoro ha sido reconstruido a partir de documentos históricos, como le Tableau de Paris, publicado en 1781 por Louis-Sébastien Mercier, y gracias a trabajos de historiadores como Arlette Farge, Alain Corbin, conocido por sus investigaciones sobre la historia de los sentidos, o Youri Carbonier, especialista en la arquitectura parisina de aquella época.

El proyecto, presentado en el salón Innovatives SHS de la Cité des Sciences et de l’Industrie -donde el autor de esta bitácora hizo una estancia postdoctoral allá por 1993-1994 – está destinado a mostrar cómo gracias a las nuevas tecnologías se pueden poner en valor los patrimonios urbanos.

He aquí el video para disfrutar por un paseo sonoro por el Paris del siglo XVIII.

Finalmente, y situándome en el continente americano, quisiera destacar a continuación dos iniciativas efectuadas en Chile a favor de la historia digital. Continúo así dando cuenta de la labor de historiadores digitales latinoamericanos como ya hice en entradas anteriores para el caso de Brasil (ver aquí) , o de Argentina (ver aquí).

Me refiero en primer lugar a Memoria Chilena. Portal de la Cultura de Chile. Este sitio web es un magnífico centro de recursos digitales que ofrece documentos y contenidos originales relacionados con el patrimonio cultural chileno. El portal pone al alcance de navegantes de todo el mundo, en forma libre y gratuita, las colecciones de la Biblioteca Nacional de Chile y de otras instituciones culturales chilenas. En él se acceden a varios minisitios que albergan resultados de investigaciones dedicadas a personajes, acontecimientos, obras o procesos de la historia chilena. Cada cápsula contiene una presentación; una selección de contenidos multimedia (documentos, imágenes y en algunos casos archivos audiovisuales); una bibliografía especializada; una cronología con los principales hitos, o investigaciones.

Memoria chilena

Son de particular interés en la sección -o pestaña- temas el área de ciencia y tecnología. Ahí se pueden visitar 17 micrositios dedicados a la innovación tecnológica. En ellos hay numerosa información sobre los ferrocarriles chilenos, la ingeniería militar durante la época colonial, la ingeniería en el siglo XIX, los empresarios del siglo XIX, la exposición internacional de 1875 o la presencia de Chile en las exposiciones universales. También 11 micrositios sobre investigación científica que son los siguientes: cosmografías americanas, la expedición franco-española (1735-1744),  viajeros franceses en Chile, los viajeros ingleses, Robert Fitz-Roy: Narrative of the Surveying of H.M.S. Adventure and Beagle between the years 1826 and 1836; desarrollo de la geografía en Chile en el siglo XIX, Rodulfo Amando Philippi (1808-1904); profesionalización de la Medicina en Chile (1750-1930)  la asistencia médica del parto en Chile, 1834-1940, la ingeniería en el siglo XIX, y las ciencias exactas en Chile (1930-2010). Y 9 micrositios sobre transporte y telecomunicaciones: cinco sobre ferrocarilles y otros cuatro sobre los sistemas de transporte público en Santiago, la navegación fluvial en el siglo XIX en el río Maule, la radio en Chile (1922-2000) y los orígenes de la televisión chilena.

Asimismo para quienes están interesados en el exilio de los republicanos españoles en diversos países latianomericanos, como es el caso del autor de esta bitácora, tiene especial valor la magnífica información recogida en la subsección demografía y migración  de la sección historia de la pestaña temas sobre la que me llamó la atención mi amigo Juan Jesús Morales Martín, historiador de la sociología y especialista en el gran sociólogo exiliado José Medina Echevarría.

En esa subsección se accede por ejemplo al libro Madre España: homenaje de los poetas chilenos Vicente Huidrobro, Carlos Préndez Saldías, Pablo de Rokha, Gerardo Seguel, Pablo Neruda  y otros, con dedicatoria a Federico García Lorca, y epílogo de la filósofa exiliada María Zambrano fechado en Santiago de Chile en enero de 1937; al magnífico libro Caricaturas. La política, la literatura y el arte vistos por Romera. En esta obra del dibujante, caricaturista y crítico de arte Antonio Romera (1908-1975), que llegó a Chile apenas cumplidos los treinta años, se encuentran caricaturas de un importante elenco de personajes americanos y europeos. De entre ellas  he elegido la correspondiente al homenaje que hizo en Lyon en 1937 Romera a su amigo, y probablemente maestro, Lluis Bagaría (Barcelona 1882-La Habana 1940), y la de un joven médico, que luego sería muy importante en la historia chilena y mundial: el doctor D. Salvador Allende.

 

Bagaría por Romera

Salvador Allende

Asimismo, entre otros interesantísimos materiales, también se accede a una galería iconográfica en la que hay diversas imágenes relacionadas con el viaje de 1939 del Winipeg, el barco de la esperanza, en el que arribó a Chile un destacado conjunto de republicanos españoles exiliados.

Memoria de Chile Exiliados españoles

Y en segundo lugar doy cuenta del sitio web Lugares de Ciencia. Patrimonio científico y tecnológico de Santiago de Chile, creado por un equipo de investigadores de la Universidad Andrés Bello, y sobre el que ha llamado la atención recientemente José Fernández en su magnífico sitio web (ver aquí).

En él se presentan 31 espacios singulares de la capital chilena en los que se condensa la historia científica y tecnológica de ese país andino y que el ciudadano actual puede visitar. Esos treinta y un lugares, construidos entre 1850 y 1940, se han agrupado en seis categorías: Energía, Comunicaciones, Territorio, Salud, Industria y Transporte.

Cada uno de los lugares se presenta con una serie de fotografías históricas y una reseña informativa en la que se da cuenta de los principales avances científico y tecnológicos que allí se desarrollaron. Es posible asimismo conocer la ubicación de cada uno de estos lugares en un mapa donde están geolocalizados los mencionados lugares.

Chile lugares de ciencia

Goethe, pensar la ciencia con el espíritu del arte

Los Mundos de Brana

“Goethe in the Roman Campagna” por Johann Heinrich Wilhelm Tischbein “Goethe in the Roman Campagna” por Johann Heinrich Wilhelm Tischbein

“Si nos aventuramos en el conocimiento y en la ciencia, lo hacemos tan sólo para regresar mejor equipados para la vida.” Johann Wolfgang von Goethe

Johann Wolfgang von Goethe es más conocido como poeta y novelista fundador del movimiento “Sturm und Drang” (“Tempestad e ímpetu”), considerado el preludio del Romanticismo alemán, que como científico. Sin embargo, su afán por conocer y comprender los misterios de la naturaleza inunda el conjunto de su obra literaria. La mirada del poeta se complementaba a la del científico. Su atracción por la ciencia se unía a su pasión por el amor y la literatura, necesitaba saber “lo que mantiene íntimamente unida a la naturaleza” (Fausto).

Goethe deseaba estudiar jurisprudencia en la Universidad de Göttingen, de fuerte influencia pragmática inglesa, pero su padre lo mandó a la cosmopolita Universidad de Leipzig que Goethe definió…

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