Noticia sobre la exposición “La biblioteca del Inca Garcilaso de la Vega (1616-2016)” y su catálogo

Entre el 29 de enero y el 2 de mayo de 2016 la Biblioteca Nacional de España ha organizado una magnífica exposición sobre los libros y los mundos del Inca Garcilaso de la Vega, con motivo del cuarto centenario de su fallecimiento en su casa de Córdoba el 23 de abril de 1616.

Inca Garcilaso sala exposicion

Como es sabido este escritor elaboró una obra en prosa que se admira hoy y se considera entre lo más señalado y destacable de la importantísima producción literaria del humanismo hispánico. Traductor de León Hebreo elaboró una relevante historia de lo que fue conocido como el Perú, antes y después de la llegada de los españoles.

Inca Garcilaso Leon Hebrero

 

El primer escritor mestizo del Perú, autor de los Comentarios reales de los Incas (1609), nació en 1539 en el Cuzco, la capital del imperio de los incas o Tawantinsuyu (Cusco en lengua quechua o quichua significa “ombligo” o “centro” o “punto de encuentro”). Era hijo natural del capitán extremeño Garcilaso de la Vega Vargas y de la princesa inca Chimpu Ocllo, cristianizada con el nombre de Isabel, perteneciente a la familia real de Túpac Inca Yupanqui y Huáscar.

Educado en las dos culturas, la andina y la hispana, el Inca Garcilaso se enorgulleció de ser mestizo. Así lo expresa   en este pasaje de los Comentarios reales (IX,31):

A los hijos de español y de india, o de indio y española, nos llaman mestizos, por decir que somos mezclados de ambas naciones. Fue impuesto por los primeros españoles que tuvieron hijos en indias. Y por ser nombre impuesto por nuestros padres y por su significación me lo llamo yo a boca llena y me honro con él.

Tras vivir veinte años en el Cuzco, entre el mundo de los conquistadores españoles y los incas derrotados, se desplazó en 1559 a España. Se instaló primero en la ciudad de Montilla, en la campiña cordobesa, y luego se trasladó a Córdoba, donde falleció en 1616.

Pocos días después de su muerte, sus albaceas testamentarios realizaron un inventario de los libros pertenecientes a su biblioteca, hasta un total de 188 entradas, que el trabajo bibliográfico de diversos especialistas ha permitido identificar casi en su totalidad.

IncaGarcilaso inventario bienes

 

Apoyándose en ese inventario de bienes de 1616 la exposición que ha organizado la Biblioteca Nacional intenta reconstruir la biblioteca personal del que es considerado el primer intelectual mestizo. Los libros están acompañados de mapas, y objetos que pudieron formar parte de la vida cotidiana del inca Garcilaso tanto en tierras peruanas como andaluzas.

portada catalogo biblioteca incaQuien no pueda ver la exposición tiene la posibilidad de hacerse una idea de ella a través de un cuidado catálogo, integrado por los siguientes textos:

El primer peruano por Mario Vargas Llosa

La biblioteca del Inca Garcilaso de la Vega por Esperanza López Parada, Marta Ortiz Canseco y Paul Firbas, que han sido los tres comisarios de la exposición

El humanismo y la memoria de los Incas por Carmen Bernand

La difusión del Inca Garcilaso de la Vega en los Andes por Pedro M. Guibovich Pérez

Problemas con la primera edad: apuntes sobre el saber andino en los Comentarios reales por José Antonio Mazzotti

El último libro del Inca Garcilaso por José A. Rodríguez Garrido.

Selección de piezas comentadas por Esperanza López Parada, Marta Ortiz Canseco y Paul Firbas.

Inventario de bienes del Inca Garcilaso de la Vega por Rosario Navarro Gala

Biografía

Bibliografía

Relación de obras expuestas.

Entre los libros expuestos destacan, desde mi punto de vista:

  • las primeras obras lingüisticas que se hicieron en Europa sobre el quechua o quichua. Entre ellas he podido contemplar una vez más el Lexicón, o Vocabulario de la lengua general del Perú de Fray Domingo de Santo Tomás, impreso en Valladolid en 1560. Este dominico, sobre el que investigué cuando hice una tesis de maestría en la sede de Quito de FLACSO, fue el líder del partido de los indios que se constituyó en el Perú de mediados del siglo XVI para poner en práctica el programa lascasiano de disminución de tributos a la población indígena y preservar poderes de los señores étnicos andinos.
  • los libros de geógrafos europeos que incluyen representaciones de ciudades americanas. Así sucede con la imagen de Cuzco incluida en el libro Civitates Orbis Terrarum de Georg Braun, publicado en Amberes en 1572.

Inca Garcilaso Cuzco

  • los autores que antecedieron al Inca Garcilaso en dar a conocer la geografía e historia del Perú. Entre ellos destacó el soldado historiador Pedro Cieza de León, cuya  Parte primera de la Crónica del Perú: que trata la demarcación de sus provincias, la descripción de ellas, las fundaciones de las nuevas ciudades, los ritos y costumbres de los indios, y otras cosas extrañas dignas de ser sabidas, fue publicada por  primera vez en 1553. Garcilaso no le reconoció sus méritos arguyendo en Comentarios reales II, 2: [Pedro de Cieza] por ser español no sabía la lengua tan bien como yo, que soy indio Inca”. Habrá que esperar al siglo XIX cuando se publique la segunda parte de la obra de Cieza sobre el señorío de los Incas por parte del americanista español Marcos Jiménez de la Espada, -sobre quien hice mi tesis doctoral-, para que Cieza entre en el canon de la historiografía andina. Además hay que tener en cuenta que Cieza hizo su gran proyecto historiográfico con ayuda de Domingo de Santo Tomás y otros dominicos que sí conocían el quichua.
  • los tratados de  naturalistas españoles que se interesaron por los productos vegetales y las especies de animales que se intercambiaron entre Europa y las Américas como la obra que publicó en 1574 en Sevilla el médico Nicolás Monardes con el título Primera y segunda y tercera partes de la historia medicinal de las cosas que se traen de nuestras Indias Occidentales que sirven en Medicina. Así en un lugar de esa obra dirá su autor refiriéndose a “De las cosas que los españoles trajeron de Indias”: Traen de aquellas partes, así mismo, papagayos, monos, grifos, leones, gerifaltes, nablíes, azores, tigres, lana, algodón, grana para teñir, cueros, azúcares, cobre, brasil, ébano, azul: y todo esto es en tanta cantidad que vienen cada año casi cien naos cargadas de ello, que es cosa grande y riqueza increíble.

El Inca Garcilaso será un lector de ese tratado, pues en los Comentarios reales (VIII,15) afirmará: “Del arbolillo que los españoles llaman tabaco y los indios sair dijimos en otra parte, el doctor Monardes escribe maravillas de él”.

inca garcilaso Monardes

 

Tal y como se muestra en el catálogo de la exposición el inca Garcilaso ha sido leído y releído por unas y otras generaciones. En estos días, en los que estoy preparando una conferencia que he dar a  principios de junio en Londres,  estoy consultando el Ensayo político sobre el reino de la Nueva España de Alejandro de Humboldt. Este viajero naturalista prusiano, una de las figuras de la ciencia romántica e impulsor de los estudios sobre las interacciones científicas entre americanos y europeos, fue también lector entusiasta del inca Garcilaso. En la obra mencionada están presentes los Comentarios reales hasta en ocho ocasiones. En una de ellas dice, por ejemplo:

No se puede leer sin emoción lo que dice el inca Garcilaso sobre la manera de vivir de aquellos primeros colonos. Cuenta con una simplicidad que conmueve, como su padre, el valiente Andrés de la Vega, reunió a todos sus antiguos camaradas para partir con ellos tres espárragos, los primeros que se criaron en la meseta de Cusco.

Y más adelante recurre a él para mostrar sus conocimientos de la lengua quichua y advertir acerca del uso de las lenguas “como monumentos históricos”:

Algunos sabios etimologistas probaban que los peruanos debían haber tenido gallinas antes del descubrimiento del Nuevo Mundo, porque la lengua del inca, designa al gallo con la palabra gualpa. Ignoraban que gualpahuallpa es una contracción de Atahualpa; y que los naturales de Cusco habían puesto por mofa a los gallos que llevaron los españoles el nombre de un príncipe detestado a causa de las crueldades que ejercía contra la familia de Huáscar; imaginándose, lo que parece muy extraño a los oídos de un europeo, encontrar una semejanza entre el canto del gallo y el nombre de Atahualpa. Esta anécdota, consignada en la obra de Garcilaso  (t.I, p. 331), me la contaron en 1802 en Cajamarca, en donde vi, en la familia de los Astorpilco, a los descendientes del último inca del Perú. Estos pobres indios habitan las ruinas del palacio de Atahualpa. Garcilaso refiere que los indios imitaban el canto del gallo pronunciando con cadencia palabras de cuatro sílabas.

Es pues esta exposición que hemos tenido la fortuna de disfrutar en Madrid una buena ocasión para volver a la obra de uno de los grandes escritores de nuestra lengua, y recordar como hace Mario Vargas Llosa en su contribución al catálogo de la exposición que “entre sus méritos, figura el de haber sido uno de los primeros intelectuales en el mundo en haber defendido el mestizaje como una fraternidad en la que culturas de distinto signo se confunden en una nueva que aprovecha lo mejor de cada una de ellas para hacer avanzar a la humanidad hacia horizontes mejores”.

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Noticias sobre la exposición “La ciencia de la palabra” y su catálogo

La exposición La ciencia de la palabra. Cien años de la Revista de Filología Españolaque se puede visitar en las instalaciones del Centro Cultural Conde Duque de Madrid entre el 24 de julio y el 27 de septiembre de este año de 2015, conmemora el centenario de una publicación científica, nacida en 1914 poco antes del estallido de la Primera Guerra Mundial. Esta pionera revista científica nació con el propósito de fortalecer la ciencia filológica española y facilitar su comunicación con la filología practicada en los mejores centros de investigación mundiales.

Revista de Filologia Española

Cómo se representó en 1927 la labor de la Revista de Filología Española en las páginas de La Gaceta Literaria de Ernesto Giménez Caballero

La Revista de Filología Española constituyó el primer resultado colectivo de las investigaciones llevadas a cabo en el seno del Centro de Estudios Históricos, una de las principales instituciones creadas en 1910 por la Junta de Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas fundada a su vez en 1907. Surgió en un momento de indudable dinamismo en la cultura científica española del que voy dando noticias en mi blog Jaeinnova.

El visitante que recorra esta exposición, cuyos comisarios son Pilar García Mouton, profesora de investigación del Instituto de Lengua, Literatura y Antropología del CSIC y el filológo Mario Pedrazuela,  se encontrará en su parte inicial con una presentación de las actividades de las diferentes secciones del Centro de Estudios Históricos (CEH) en el que sobresalió la sección de Filología, gracias al liderazgo científico de Ramón Menéndez Pidal, y al eficaz trabajo de Tomás Navarro Tomás, el impulsor y gestor eficaz de la mencionada revista, y creador de otras importantes iniciativas de ese grupo de filólogos que se aglutinó en el CEH para poner en práctica una cultura de la precisión que elevase el nivel científico de la sociedad española. También colaboraron de manera entusiasta con ese tandem una importante cohorte de filólogos como Américo Castro, Amado Alonso, Antonio García Solalinde, y el mexicano Alfonso Reyes, en la etapa inicial de la revista, entre otros.

Tres empresas impulsó Tomás Navarro Tomás con denuedo, ilusión y gran capacidad de trabajo: el Laboratorio de Fonética, el Archivo de la Palabra y el Atlas Lingüistico de la Península Ibérica. Y así en la segunda sección de la exposición el visitante tiene la oportunidad de: apreciar las características de los principales instrumentos usados por ese laboratorio -entre los que hay un gramófono, un quimógrafo, un patalógrafo y un magnetófono, entre otros-; oir las grabaciones registradas para el Archivo de la Palabra donde podemos acceder a las voces de representantes de la ciencia y la cultura de la época republicana como Santiago Ramón y Cajal o Miguel de Unamuno entre otros muchos; y comprobar los pasos que se dieron para hacer el Atlas Lingüistico de la Península Ibérica.

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Un quimógrafo portátil incluido en la exposición.

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Otros instrumentos del Laboratorio de Fonética expuestos en la exposición La ciencia de la palabra

Las encuestas realizadas para hacer ese Atlas recogen una extraordinaria cantidad de información sobre el habla de la población española en el período anterior a la guerra civil, y sobre costumbres populares que han llamado la atención de periodistas que han visitado la exposición, como Peio H.Riaño, autor del interesante texto “Churruchú, por tí me meo“. (ver aquí).

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Lorenzo Rodríguez-Castellano encuestando en Codos (Zaragoza), para el Atlas Lingüístico de la Península Ibérica, entre 1931-1936. (CSIC)

La tercera parte está dedicada a mostrar la trayectoria de la Revista de Filología Española, marcada históricamente por la Guerra Civil y los difíciles años de la posguerra. Diversos documentos muestran los ímprobos esfuerzos realizados por Tomás Navarro Tomás, alto cargo republicano en Valencia durante la guerra “incivil”, y por Rafael Lapesa en Madrid para lograr la publicación de la revista en medio de las penurias y los bombardeos que sufría el Madrid resistente antifascista. En medio de un sinfín de dificultades consiguieron publicar los dos primeros cuadernos del tomo XXIV de la Revista correspondiente al año 1937.

Cierran la exposición tres audiovisuales de gran valor documental.

Uno de ellos corresponde a la parte dedicada al Centro de Estudios Históricos, que ocupa del minuto 28 al 33 aproximadamente, de la película propagandística ¿Qué es España? de finales de la década de 1920 que se restauró hace una década por el IVAC de la Generalitat Valenciana.

Otros dos se relacionan con tradiciones populares y aspectos de la vida rural de diversas partes de España como uno dedicado al cultivo del azafrán en La Mancha, en concreto en La Roda (Albacete), tierra natal de Tomás Navarro Tomás.

Y concluye este paseo por cien años de filología en la España contemporánea con una emotiva entrevista a Tomás Navarro Tomás, sillón h de la Academia Española, realizada en 1974 durante su exilio en Estados Unidos, país que le acogió tras su penosa salida de España en el invierno de 1939 y de donde no regresó.

TNT en RTVE

La exposición se complementa con el catálogo homónimo La ciencia de la palabra. Cien años de la Revista de Filología Española, editado por Pilar García Mouton y Mario Pedrazuela Fuentes, y publicado por el CSIC (Madrid 2015).

El índice de la obra es el siguiente. En paréntesis se indica la paginación.

Presentaciones (9).- La Revista de Filología Española y la modernización de los estudios filológicos en España (13).- Nota de los editores (17).

Leoncio López-Ocón, La dinámica investigadora del Centro de Estudios Históricos de la JAE (19). (ver aquí)

Mario Pedrazuela, La modernización de los estudios filológicos en España: la Sección de Filología del Centro de Estudios Históricos (55).

José Ignacio Pérez Pascual, Breve historia de la Revista de Filología Española (91).

Ángel Gómez Moreno, La Edad Media en la Revista de Filología Española (143).

Pilar García Mouton, Los trabajos del Atlas Lingüistico de la Península Ibérica (ALPI) y la Revista de Filología Española (175).

Mariano Quirós García, “El pueblo que se aísla no tiene derecho a vivir. La sección de Bibliografía de la Revista de Filología Española (1914-1937) (209).

Carlos Domínguez, El Boletín de la Real Academia Española (BRAE) (241).

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Historia digital: mis favoritos de la primera quincena de julio 2015

Expongo a continuación una serie de proyectos, reflexiones, repositorios, exposiciones virtuales que he detectado en mis paseos de internauta y que dan buena prueba de la creciente potencia  de la historia digital. Sigo así con la labor, iniciada semanas atrás, de crear un pequeño observatorio para informar a los lectores de esta bitácora de los avances de las nuevas prácticas de hacer historia y comunicarla al gran público.

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Empiezo llamando la atención sobre el post  The Journal of American History in the Digital Age (ver aquí) publicado en Process. A blog for American history. En él se informa del panel celebrado el pasado 18 de abril 2015 “The JAH in the Digital Age” celebrado en el marco del mitin anual de la sociedad de historiadores norteamericanos.  Allí se abordaron las implicaciones que tiene la era digital para el Journal of American History o cómo puede esta publicación servir a la historia digital. En este sentido esta revista ha desarrollado la serie denominada Metagraph en la que se reseñan monografías con un componente digital importante. Esta serie se inauguró en junio de 2014 con el interesante artículo de Cameron Blevins “Space, Nation, and the Triumph of the Region. A View of the World from Houston”. (ver aquí). En él se muestra cómo un periódico de Texas de finales del siglo XIX, en la era de la integración nacional, construyó una geografía imaginada dominada por las conexiones regionales. El artículo tiene un importante componente visual elaborado en el marco del Spatial History Proyect de la Universidad de Stanford del que ya dí cuenta en otro post anterior.

Enumero ahora una serie de iniciativas en las que diversos historiadores norteamericanos estudiosos del movimiento obrero exploran cómo mejorar la visualización de datos o se esfuerzan por hacer accesibles on line fuentes valiosas sobre su historia.

Así el historiador Tobias Higbee está transformando la información contenida en el libro “American Labor Who’s Who”, publicado en 1925, en un objeto visual en el que se puedan mostrar las redes de los trabajadores norteamericanos presentes en ese directorio de la década de 1920. En él están representados activistas sindicales, defensores de los derechos civiles y de los derechos de los inmigrantes, políticos progresistas, cooperativistas. El proyecto de Tobias Higbee está auspiciado por la UCLA Library and Center for Digital Humanities.

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Conectada con la historia del movimiento obrero norteamericano está la Joseph A. Labadie Collection de la University of Michigan Library (ver aquí) formada por más de dos millares de posters. Como se explica en este artículo de Allison Meier, “The Revolution has been digitized: explore the oldest archive of radical posters” publicado en Hyperallergic. Sensitive to Art and its Discontents (ver aquí) esta colección acaba de ser digitalizada de modo que sus posters sobre anarquismo, feminismo, luchas por los derechos civiles, movimiento obrero y otros movimientos políticos están accesibles on line. El fundador de la colección Joseph A. Labadie fue un anarquista, organizador del movimiento obrero en el área de Detroit a principios del siglo XX.

 

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Pasando ahora al ámbito de la historia de las ciencias, donde también se están produciendo magníficas iniciativas en el ámbito de la historia digital, destacaré las siguientes.

En primer lugar la interesante exposición “Fantastic Worlds: Science and Fiction, 1780-1910” que acaba de inaugurarse en la Smithsonian Libraries Exhibition Gallery en el National Museum of American History de Washington. Los organizadores invitan al visitante a viajar por la superficie de la luna, por el centro de la Tierra, y por las profundidades de los océanos para conocer los descubrimientos e invenciones que inspiraron grandes obras de ficción literaria del siglo XIX, como las de Julio Verne. Quien no pueda visitarla in situ está invitado a pasear por ella virtualmente. (ver aquí). En el momento en el que elaboro este post sólo se pueden visitar virtualmente cuatro de las siete secciones en las que está dividida: Terra Incognita, La era de los aeronautas, Mundos infinitos y El cuerpo eléctrico.

Fantastic Worlds

 

 

Terra Incognita está destinada a mostrar el gran ciclo de exploraciones geográficas del siglo XIX como los viajes a los Polos y la exploración del interior del continente africano. La era de los aeronautas presenta los progresos en la obsesión por volar de los seres humanos a partir del invento en 1783 del globo aerostático por los hermanos Montgolfier. A partir de entonces en la conquista del aire a través de la navegación aérea se entremezclaron observaciones científicas, espíritu de aventura y afán de entretenimiento. En la exposición se distingue el papel de los globos y de las máquinas aladas, precursoras de los aviones, en esos viajes aéreos. Mundos infinitos se centra en darnos a conocer la exploración del universo por los astrónomos para buscar vida extraterrestre y cómo nuevas teorías acerca de la existencia de una pluralidad de mundos alimentaron la imaginación de escritores y  artistas. También se presta atención al papel desempeñado por nuevos dispositivos visuales como la fotografía y la linterna mágica contribuyeron a popularizar la astronomía acercando el cielo a la tierra como se aprecia en la gran obra divulgativa del astrónomo francés Camille Flammarion, cuya influencia en Julio Verne es relevante. El cuerpo eléctrico se interesa en mostrar cómo el afianzamiento de la química y de la electricidad a principios del siglo XIX ofreció nuevas herramientas para intentar dar respuesta al problema de la naturaleza de la vida. Se invita al visitante a acercarse a los experimentos de Luigi Galvani quien consideraba la electricidad como una fuerza de la vida; a los de Alessandro Volta quien rechazó la teoría de la electricidad animal de Galvani, sosteniendo que eran ciertos fluidos los conductores de la electricidad, fundamento de su pila voltaica de 1800; a los Giovanni Aldini quien se dedicó a hacer sensacionales experimentos eléctricos por toda Europa para mostrar la pertinencia de las teorías de su tío Galvani. En esa controversia participaron actores diversos, desde médicos a escritores, en ambas orillas del Atlántico. E inspiró uno de las más interesantes obras de ciencia ficción del siglo XIX: Frankenstein, o el moderno Prometeo de Mary Shelley. En esta obra se presentó, quizás por primera vez, el rostro oscuro de la ciencia, producido por los efectos de una desenfrenada ambición científica.

Breve información de las otras tres secciones – Rise of the Machines, Sea Change , Underworlds – se puede obtener en este documento (ver aquí) que contiene información de interés sobre esta exposición, una de las atracciones para quienes tengan la suerte de visitar la capital norteamericana este verano de 2015.

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Relacionados en cierta medida con los contenidos de esta exposición tenemos dos objetos científicos que gracias a los avances de la historia digital podemos ahora tener accesibles y conocerlos en profundidad.

Me refiero a una reproducción tridimensional de un globo celeste de 1792, basado en observaciones de Giovanni Cassini que, gracias a un magnífico trabajo del OML’s Digital Imaging Center del Smith Center for Cartography Education de la Osher Map Library de la University of Southern Maine en Portland, está accesible al internauta, quien lo puede explorar en todos sus detalles. (ver aquí).

globo celeste

 

Y al libro Les Roses, publicado entre 1817-1824, por el botánico francés  Pierre-Joseph Redouté (1759-1840) conocido como “el Rafael de las flores“.

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Esta obra, un compendio científico de la botánica de las rosas, con ilustraciones de gran belleza, ha sido digitalizada por la Library of Congress (ver aquí). Forma parte de la colección Lessing J. Rosenwald de esa magnífica biblioteca. Elizabeth Gettins ha escrito un post en el blog de la Library of Congress (ver aquí) para darnos detalles de quien fue Redouté, de sus conexiones con la emperatriz Josefina, de las características de Les roses y de su impacto en los círculos científicos del primer tercio del siglo XIX que la reconocieron como una obra maestra de la ilustración botánica gracias a sus 170 grabados. La autora del post también nos informa de otros importantes recursos sobre botánica e ilustración botánica ofrecidos por la biblioteca del Congreso en su sección de Science, Technology and Business.

 

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Situándonos en Europa daré cuenta en esta ocasión del proyecto digital Agustín de Betancourt, impulsado por la Fundación Canaria Orotava de Historia de la Ciencia en colaboración con el Centro de Estudios Históricos de Obras Públicas y Urbanismo (CEHOPU) y el CEDEX del Ministerio de Fomento del gobierno de España, y la Fundación Juanelo Turriano.

Betancourt cronologia

Su objetivo es la recuperación, digitalización y puesta en valor en Internet de la obra de uno de los ingenieros ilustrados más relevantes que hubo en la Europa de finales del siglo XVIII y principios del siglo XIX como fue el caso del ingeniero e inventor canario Agustín de Betancourt (1758-1824) Sus inquietudes científicas le llevaron a formarse como ingeniero de caminos en la prestigiosa Ecole des Ponts et Chaussées de París en la Francia prerrevolucionaria, dirigir a partir de 1792 el Real Gabinete de Máquinas del Retiro en Madrid, aunque por poco tiempo pues entre 1793 y 1798 estuvo comisionado en Londres haciendo, entre otras actividades, espionaje industrial. A su regreso, y recién creado el Cuerpo de Ingenieros de Caminos en 1799 fue nombrado comisario del mismo. En el ejercicio de ese cargo promovió entre 1799 y 1800 la instalación entre Madrid y Cádiz de un telégrafo óptico que él había inventado. En 1802 convenció al ministro de Estado Pedro Cevallos para que se crease en Madrid la Escuela de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos que Betancourt dirigió. Esta institución absorbió el Gabinete de Máquinas, usado a partir de entonces por los alumnos como laboratorio y centro de experimentación para sus prácticas. En 1808 contrató sus servicios el zar de Rusia Alejandro I y se trasladó a San Petersburgo. A partir de entonces y hasta su fallecimiento en 1824 realizó importantes contribuciones al desarrollo de la ingeniería rusa y puso en marcha el primer Instituto Superior de Ingeniería Civil en Rusia, al que acudieron reclamados por él toros ingenieros españoles y desde el que promovió la creación de una comunidad internacional de ingenieros, como han destacado en diversos estudios Irina y Dimitri Gouzevitch.

En el portal de la Fundación Canaria Orotava de Historia de la Ciencia, que lleva en funcionamiento varios años, pero que aún no ha finalizado su labor, el  internauta puede acceder, por ejemplo, a 28 manuscritos, a 27 publicaciones relacionadas con sus investigaciones como su famoso Essai sur la composition des machines, escrito en colaboración con su colega mexicano José María de Lanz, y a 8 cartas. También se accede a información útil e interesante sobre una media docena de máquinas e inventos debidos a ese ingeniero canario: el telégrafo óptico, la máquina para hacer trencilla, la máquina para cortar la hierba de los canales navegables, la máquina para hacer clavos, la máquina de vapor de doble efecto y la esclusa de émbolo buzo.

Betancourt maquinas

 

 

Exposición virtual “Andalucía: la imagen cartográfica de la antigüedad a nuestros días”

Historia y Mapas

Este mes ha cumplido cinco años en línea una de las mejores exposiciones virtuales de mapas antiguos que conozco: Andalucía: la imagen cartográfica de la antigüedad a nuestros días. Como su nombre indica, la muestra recorre las maneras en las que el territorio de esta comunidad autónoma española ha sido plasmado en mapas a lo largo de los dos últimos milenios. Además de la riqueza y diversidad de las piezas mostradas, y de la rica historia que se adivina detrás detrás de ellas, la exposición virtual destaca porque pocas veces se combinan como en este caso una interfaz sencilla, textos de calidad e imágenes de muy alta resolución en las que se pueden pasar horas haciendo zoom para apreciar hasta los más recónditos detalles.

La exposición virtual es el reflejo digital de una exposición física organizada por el Centro de Estudios Andaluces de la Junta de Andalucía que se…

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Cuerpos en cera: la colección Javier Puerta de la Facultad de Medicina de la Complutense se desplaza a Burgos

Hace unas entradas di cuenta – aquí– del proyecto Albinus, una extraordinaria publicación digital sobre el Atlas anatómico fruto de la colaboración entre el médico Bernhard Siegfried Albinus y el artista y grabador Jan Wanderlaar.

Ahora conviene llamar la atención sobre otra magnífica muestra de los avances de la medicina ilustrada. Se trata de la singular colección anatómica de objetos tridimensionales, hechos en cera, existentes en la colección  Javier Puerta de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense. Para mostrar el sistema cardiovascular a los futuros estudiantes de medicina, entre otros objetivos, se elaboraron un conjunto de esculturas tridimensionales, en las que destacan piezas relacionadas con la obstetricia.

Con motivo del traslado de cuarenta de sus singulares piezas al Museo de la Evolución Humana de Burgos, dirigido por Juan Luis Arsuaga,el programa Primer Plano de la televisión de Castilla y León ha elaborado un documental en el que se muestran estas extraordinarias piezas de la medicina ilustrada, impulsada en el siglo 18 español en diversas instituciones como el Real Colegio de Cirugía de San Carlos, fundado en 1780. En la producción de esta colección como explican Fermín Viejo, director del mencionado Museo Javier Puerta de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense, y el catedrático de Anatomía José Ramón Sañudo, desempeñó un singular protagonismo Ignacio Lacaba, coautor con Jaume Bonells, entre 1796 y 1800, del importante Curso completo de Anatomía del cuerpo humano. En él se plasmaba, como expuse en mi Breve historia de la ciencia española, la fecunda labor realizada por los colegios de cirugía de la España ilustrada a favor de esa disciplina, que generó entre otros resultados la colección que se conserva actualmente en la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense, parte de la cual pueden admirar los visitantes del burgalés Museo de la Evolución Humana hasta el próximo mes de julio de este 2014.

He aquí el mencionado video

La exposición Marginalia in cARTography en Madison comisariada por Sandra Sáenz-López

Mi compañera del grupo de investigación Mundialización y mundanización de la ciencia del Departamento de Historia de la Ciencia del Instituto de Historia del Centro de Ciencias Humanas y Sociales Sandra Sáenz-López, gran especialista en historia de la cartografía, ha sido seleccionada para comisariar una exposición de arte y cartografía en el Chazen Museum of Art de Madison en el estado norteamericano de Wisconsin.

El origen de la exposición arranca de la  David Woodward Memorial Fellowship que disfrutó la comisaria de la exposición en Madison en la primavera del 2013.

La exposición lleva como título Marginalia in cARTography, y se centra en el análisis de las imágenes en los márgenes de los mapas. Reúne un total de 44 obras de los siglos XIII al XX procedentes de varias instituciones norteamericanas. Se exhibe del 28 de febrero al 18 de mayo de 2014.

Más información se puede obtener visitando virtualmente el museo, o a través del catálogo de la exposición en alta resolución accesible on line.

Tras haber finalizado con éxito su proyecto de 101 Obras maestras. Ciencia y arte  en los museos y bibliotecas de Madrid, del que se dio cuenta en esta bitácora, Sandra emprende un nuevo desafío intelectual que a muchos nos dejará satisfechos, adentrándonos por imaginativas y estimulantes representaciones visuales y textuales de cartógrafos de varias épocas históricas.

 

El ilustrador Gustave Doré en el Musée d’Orsay y en la red

El museo d’Orsay ha organizado una importante retrospectiva sobre Gustavo Doré del 18 de febrero al 11 de mayo de este año 2014 con el título de El imaginario al poder.

El jefe del servicio de edición multimedia de la Biblioteca nacional de Francia ha elaborado la siguiente nota dando cuenta de todas las iniciativas efectuadas para dar a conocer la obra  de ese gran artista del siglo XIX cuya producción iconográfica podemos admirar gracias a las TIC. Sus ilustraciones sobre el Quijote forman parte de nuestro imaginario.

Dado su interés me parece oportuno reproducirla en esta bitácora.

A l’occasion de la retrospective Gustave Doré organisée par le musée d’Orsay, la BnF a conduit un chantier de numérisation lui permettant de mettre en place une véritable exposition virtuelle : 4 220 dessins et gravures du département des Estampes et une vingtaine d’ouvrages de la Réserve des livres rares sont désormais consultables en ligne et font revivre la bibliothèque illustrée imaginée par l’artiste.
L’exposition virtuelle conçue en partenariat avec le musée d’Orsay est consultable à l’adresse suivante
http://expositions.bnf.fr/orsay-gustavedore/

À quinze ans, Gustave Doré entame une carrière de caricaturiste puis d’illustrateur professionnel ̶ qui lui vaudra une célébrité internationale ̶ avant d’embrasser tous les domaines de la création : dessin, peinture, aquarelle, gravure, sculpture. Artiste majeur du XIX^e siècle, Il occupe une place centrale dans l’imaginaire contemporain,de Van Gogh à Terry Gilliam, sans compter son influence sur la bande dessinée.

L’exposition L’imaginaire au pouvoir reprend le parcours de l’exposition organisée par le musée d’Orsay et rend compte de toutes les facettes de l’œuvre de l’artiste.
L’œuvre imprimé s’attache à l’œuvre de Doré en tant qu’illustrateur : Doré s’est mesuré aux plus grands textes. Il a exécuté plus de 10 000 dessins pour des ouvrages ou des périodiques, interprétés par plus de160 graveurs.

Le dossier développe successivement Doré illustrateur, peintre et sculpteur.
Un zoom s’attache à son travail sur lesFables de La Fontaine.
Le dossier présente enfin la très importante collection du département des Estampes de la BnF.

Les albums regroupent une sélection de feuilles (gravures, fumés…) d’ouvrages illustrés par Doré tels que l’Enfer, la Bible,   Roland furieux, Don Quichotte, Gargantua et Pantagruel, les Fables de La Fontaine, les Contes de Perrault…

Une galerie vidéo est proposée autour des thèmes et des protagonistes de l’exposition.
Des repères biographiques et bibliographiques. Sur Gallica : le site propose un accès structuré aux collections
numérisées. Plus de 4 000 dessins de Gustave Doré et une vingtaine d’éditions rares sont désormais accessibles.

Pour les enseignants, 36 gravures de Gustave Doré sont proposées au téléchargement via Eduthèque.

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