Presentación del libro de Antonio Buj sobre las plagas de langosta y la ciencia de la acridología

 

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Plagas de langosta. De la plaga bíblica a la ciencia de la acridología de Antonio Buj Buj, con introducción de Horacio Capel de la Universidad de Barcelona, es un libro relevante y meritorio por muchos aspectos. En esta breve presentación destacaré tres de ellos.

En primer lugar hay que agradecer al autor su capacidad sintética para abordar desde múltiples perspectivas uno de los riesgos biológicos que ha causado, y sigue causando, cuantiosos daños a agricultores de muchos lugares del planeta. En algo más de ciento cincuenta páginas soprende la extraordinaria y compleja cantidad de información reunida por el autor y expuesta de manera ordenada, concisa, limpia para presentar una visión global e integrada de uno de los graves problemas que han debido de afrontar campesinos de todos los continentes desde los tiempos bíblicos hasta el momento presente.

 

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En esta lámina de la obra de 1932 de Jacobus F. Faure se representan las diferentes fases de desarrollo de la Locusta migratoria migratorioides, una de las langostas más dañinas.

En segundo lugar el libro se inscribe de manera solvente en la nueva área de conocimiento que asocia riesgos medioambientales y asimetría social. Un hilo conductor de la obra es que aunque la plaga agrícola, generada al juntarse enjambres de miles de millones de langostas, es una amenaza global sus daños se ciñen actualmente a determinadas zonas del planeta, donde por causas políticas y socio-económicas asociadas a procesos de “desestatalización” no se pueden llevar a cabo las indispensables labores de información, prevención y control. Así se explica que, a pesar de que la ciencia de la acridología, impulsada por el entómologo ruso-británico Boris P. Uvarov ,  haya consolidado las bases del estudio y control de las langostas a lo largo de la primera mitad del siglo XIX, no obstante aún sigan siendo un flagelo que azota a numerosas partes del mundo, particularmente en Africa, asolada recientemente -en 2004- por terribles plagas. De ahí que el autor sostenga con atinado criterio que aunque las plagas de langosta son causadas por muchos factores, uno de los más importantes es la pobreza, a la que hay que combatir de manera decidida. Y así sostiene en las conclusiones de su obra que para erradicar definitivamente esta plaga: “se necesita ciencia, tecnología, dinero, pero sobre todo se necesita generar estabilidad institucional, crecimiento económico y reparto equitativo de la riqueza creada”. (p. 155)

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Antonio Buj reproduce en un cuadernillo de ilustraciones de su libro la portada de este número de la revista argentina Caras y Caretas, donde se ironiza sobre el presupuesto asignado a lucha contra las plagas de langosta que asolaban a ese país sudamericano a finales del siglo XIX

En tercer lugar se explica en esta obra convincentemente cómo el control de las plagas de langosta ha sido uno de los casos de éxito en el haber de los científicos y administradores de la España contemporánea, resumiendo lo que ya había expuesto pormenorizadamente Antonio Buj en su libro de 1996 El Estado y el control de plagas agrícolas (Madrid, Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación). Tanto en esa importante monografía, resultado de su tesis doctoral, como ahora, más sintéticamente, se exponen no sólo las contribuciones efectuadas por diversos ingenieros agrónomos y naturalistas españoles, particularmente entomólogos, al conocimiento de los mecanismos biológicos que desencadenan las plagas de langosta, sino también los esfuerzos efectuados por diversas administraciones a lo largo de la época contemporánea para adoptar soluciones técnicas apropiadas para su control. Esa posición de vanguardia de científicos españoles y administradores en la lucha contra las plagas de langosta explica en parte que Madrid fuese elegida sede del VI Congreso de Entomología en el año 1935, del que ofrece interesantes detalles Antonio Buj en la pág. 148 de Plagas de langosta.La celebración de ese congreso confirma lo que vengo sosteniendo en mis últimas entradas de mi otro blog- Jaeinnova-: que Madrid ocupó en los años republicanos un papel significativo en el mapa de la ciencia mundial, siendo sede de numerosos congresos internacionales, como el IX Congreso internacional de Cirugía celebrado en marzo de 1932.

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El entomólogo Ignacio Bolívar, director del Museo Nacional de Ciencias Naturales durante el primer tercio del siglo XX y presidente del VI Congreso Internacional de Entomología celebrado en Madrid en septiembre de 1935.

Estas cuestiones que he presentado a vuela pluma, y otros muchos aspectos relacionados con la biologia, la geografía y la historia de una de las calamidades que han tenido que afrontar campesinos de todo el mundo sean australianos, chinos, rusos, norteamericanos, argentinos, mexicanos, españoles, del Africa mediterránea o del Africa subsahariana, serán abordados en la presentación colectiva del libro que se efectuará el próximo martes 27 de septiembre en el salón de actos del Museo Nacional de Ciencias Naturales. En el acto intervendrán Juan Pan-Montojo, historiador de la economía, buen conocedor de los problemas de la agricultura española y de la labor de los ingenieros agrónomos; el historiador de la ciencia Santos Casado, con estudios fundamentales sobre el ecologismo en España, y sobre las investigaciones de los naturalistas que se interesaron por el estudio de las langostas como Ignacio Bolívar, presidente del comité organizador del mencionado sexto congreso internacionalde entomólogos celebrado en Madrid entre el 6 y el 12 de diciembre de 1935; y Juan Manuel García Bartolomé, que tiene un amplio conocimiento sobre los problemas del agro español y ha organizado e impulsado la magnífica mediateca del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente del gobierno de España.

Señalaré finalmente que los contenidos del indice de esta interesante y densa obra, en cuya relación de fuentes no faltan una webgrafía bien seleccionada y una relación de documentales, son los siguientes:

Prólogo, de Horacio Capel.- Introducción.- Cap. I: ¿Qué es una plaga de langosta?.- Cap. II. Geografia de la langosta. Riesgo universal, calamidad regional.- Cap. III. La plaga de langosta en la historia. Las crónicas de viajeros, colonos y naturalistas.- Cap. IV. Ciencia y plagas de langosta en la primera mitad del siglo XX. El nuevo paradigma de la acridología.- Cap. V. El control de la langosta en España. Actividad científica y acción de gobierno.- A modo de conclusión. Las plagas de langosta hoy. -Fuentes.

 

 

 

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El quinto encuentro nacional de História das Ciências e da Tecnologia celebrado en Coimbra

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Como una muestra más del vigor de la historia de la ciencia en Portugal, de la que ya he informado en otras entradas de esta bitácora (ver aquí, y aquí), se ha celebrado entre el 13 y el 15 de julio de 2016  en la Facultad de Farmacia de la Universidad de Coimbra el 5º Encontro Nacional de História das Ciências e da Tecnologia. Previamente a este congreso se celebraron otros en Lisboa, por dos veces, Evora y Aveiro. En éste tuve el honor de pronunciar la conferencia de clausura hace ahora dos años, aproximadamente.

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Simultáneamente a la celebración del mencionado 5º Encontro Nacional de História das Ciencias e da Tecnologia y del 2º Congresso Internacional de História Interdisciplinar da Saúde, recién finalizados en Coimbra, se organizó una interesante exposición sobre la historia del medicamento de la que informó en su cuenta de twitter el congresista Raúl Velasco Morgado.

Los 140 congresistas han presentado a lo largo de tres jornadas celebradas en las modernas instalaciones de la nueva Facultad de Farmacia de  la primera universidad portuguesa comunicaciones relacionadas con los siguientes temas:

  • Fuentes para la historia de las ciencias y la historiografía de la ciencia
  • Historia y enseñanza de las ciencias
  • La internacionalización de la ciencia y de los científicos portugueses
  • Redes y prácticas interdisciplinares de ciencia y tecnología
  • La cultura material de las ciencias
  • Ciencias, salud y poder
  • Salud local y salud global
  • Ciencias de la vida, salud y poblaciones
  • Ciencias, tecnología y prácticas sanitarias
  • Ciencias, medio ambiente, alimentación y salud
  • Ciencias, sociedad, derecho y bioética.
  • Guerra, ciencia, tecnología y salud.

Se pueden consultar esas comunicaciones en el libro de resúmenes (verENHCT 5 CIHIS 2), editado por la comisión organizadora en la que han trabajado con singular dedicación los profesores Joao Rui Pita, historiador de la farmacia, y Ana Leonor Pereira. 

Para los que hemos tenido la oportunidad de asistir a este encuentro ha sido muy grato participar en su desarrollo por diversas razones. En mi caso particular por las siguientes:

– Se pudieron presentar avances del proyecto de investigación “Dinámicas de renovación educativa y científica en las aulas de bachillerato (1900-1936): una perspectiva ibérica” [HAR2014-54073-P], financiado por la Secretaría de Estado de Investigación del gobierno de España, del que soy investigador responsable. Se efectuó esta tarea en el marco del simposio “Modernidade e inovaçao. Entre teoria e a prática. Ensino e investigaçao Espanha e Portugal. Olhares cruzados pela “Junta para la ampliación de estudios” e “Junta de Educaçao Nacional” coordinado con la profesora de la Universidad de Evora e investigadora del CEHFCi, Fatima Nunes,

En él participaron otros integrantes del proyecto como Angela Salgueiro,  Quintino Lopes, Mario Pedrazuela, Víctor Guijarro, y la colega María Zozaya quienes hablaron respectivamente de:

“Ciência, Universidade e “Republicanismo”. Redes cientificas e intercâmbio intelectual em Portugal na década de 20″;  “O Laboratorio de Fonética Experimental da Faculdade de Letras de Coimbra: o (re) posicionamiento do Portugal Estado-novista na geografía científica mundial”; “Las relaciones filológicas hispano-lusas en el entorno del Centro de Estudios Históricos de la JAE”; “El vínculo entre tecnología y la educación. Propuestas para un marco teórico de análisis del significado y alcance del material científico histórico presente en los centros de enseñanza, con una aplicación al modelo promovido por la Institución Libre de Enseñanza (1876-1936) en España” y “Redes privadas e construçao de conhecimento cientifico. Atores e vidas profissionais no desenvolvimento de Educaçao e Modernidade no Liceu San Isidro de Madrid (1836-1936)”.

Por su parte Fatima Nunes, cerrando el simposio, disertó sobre ” Instituto de Orientaçao Profissional (1926). Faria de Vasconcelos e o Boletim Orientaçao Profissional. O territorio de aplicaçao de “orientaçao de estudios profissionais”- uma memoria esquecida”. En mi caso, a manera de apertura del simposio, presenté la comunicación titulada “Intercambios educativos y científicos luso-españoles en las coyunturas de 1915 y 1932. Actores, redes y espacios de encuentro”, cuyo power point  está accesible aquí.

– Por la posibilidad de constatar que, al igual que en otros momentos históricos, sigue habiendo un diálogo fluido entre historiadores de la ciencia portugueses y españoles. Así se apreció  no sólo en el simposio que organicé con Fátima Nunes, sino también en el interesante simposio “A ciencia e os seus mantos de invisibilidade: testemunhos ibéricos”, coorganizado por Ana Cristina Martins y Eulalia Pérez Sedeño del que fui informando en twitter a medida que se desarrollaba .

O también en comunicaciones como la de Dolores Ruiz-Berdún y Alberto Gomis “Justa Mathilde  de Carvalho Costa y Francisca Iracheta y Arguiñarena: dos matronas escritoras de finales del siglo XIX”.

– Por la oportunidad de saludar a buenas amigas como la historiadora y actual secretaria de Estado de Ciencia, Tecnologia e Ensino Superior María Fernanda Rollo, y de escuchar a historiadores de la ciencia, de trayectoria dilatada, como Antonio Marinho Amorim da Costa, quien dio la conferencia inaugural sobre la obra del botánico Domingo Vandelli (1735-1816), autor de un interesantísimo tratado sobre el drago, el árbol icono de las islas Canarias.

o por permitirme conocer a jóvenes historiadoras de la ciencia , vinculadas al prestigioso Centro Interuniversitario de Historia das Ciencias e da Tecnologia (CIUHCT), como María Luisa Sousa, cuyo libro A Mobilidade Automóvel em Portugal (1920-1950) se va a presentar en los próximos días, o Catarina Madruga, quien presentó una valiosa comunicación sobre las redes científicas del zoólogo portugués del siglo XIX Barbosa du Bocage, con quien el zóologo español Marcos Jiménez de la Espada trabó una interesante correspondencia durante el Sexenio democrático como mostré en mi tesis doctoral.

Ambas colegas Catarina Madruga y María Luisa Sousa me hablaron favorablemente de la tesis doctoral “Os Museus Escolares de Historia Natural-Análise histórica e perspectivas de futuro (1836-1975)” defendida en 2015 por Inés Gomes, accesible aquí, y sobre los que me interesé en mi conferencia de clausura del congreso de Aveiro. Muy amablemente Inés Gomes acaba de enviármela, y de ella daré cuenta más adelante.

– Finalmente todos los congresistas tuvimos ocasión, gracias a una excelente visita guiada, de admirar los tesoros acumulados por ese gran foco del saber ibérico que ha sido la Universidad de Coimbra. Bien en el Laboratorio químico que mandó construir el marqués de Pombal que alberga magníficos instrumentos de física de los siglos XVIII o XIX o extraordinarias colecciones de historia natural tanto de Portugal como de lo que fueron sus territorios ultramarinos en Brasil o en Africa. O en la espectacular Biblioteca Joanina, construida a principios del siglo XVIII por mandato del rey Juan V (1707-1750) y que deslumbra por la originalidad y riqueza de su decoración rococó.Universidad Coimbra fachada Laboratorio Quimico

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Ubicación del Laboratorio Químico en la planta de la Universidad de Coimbra

 

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Interior de la Biblioteca Joanina de la Universidad de Coimbra

Los asistentes a este quinto encuentro de los historiadores portugueses de historia de las ciencias y de las técnicas hemos quedado emplazados para asistir en el verano de 2018 al sexto encuentro que se celebrará en Lisboa. Ojalá también haya un buen contingente de historiadores portugueses en el XIII Congreso de la Sociedad Española de Historia de las Ciencias y de las Técnicas (SEHCYT) que se celebrará en Alcalá de Henares del 21 al 23 de junio de 2017, que fueron invitados a participar en él por Dolores Ruiz-Berdún, integrante de su comité organizador.

 

Conferencia: contribuciones de Eduardo Acevedo Latorre a la geografía nacional.

Razón Cartográfica

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Dónde: Hotel Cosmos 100, calle 100 # 19  A – 83. Salón Torre de oro, Bogotá.

Cuándo: Viernes 26 de febrero, 6:30 pm

Invita: Sociedad Geográfica de Colombia.

Eduardo Acevedo Latorre (1907-1981), ocupa un lugar importante en la historia, la geografía y la cartografía colombiana de los años 40-80s. De hecho, la biblioteca del Instituto Geográfico Agustín Codazzi IGAC, lleva su nombre. Acevedo Latorre dirigió la producción del Atlas de Colombia, Instituto Geográfico Agustín Codazzi, Bogotá, Litografía Arco, 1967; compiló los trabajos de la Comisión Corográfica, Bogotá, Imprenta del Estado, 1958; publicó el libro Geografía pintoresca de Colombia Bogotá, Litografía Arco, 1968; y el Atlas de los mapas antiguos de Colombia. Siglos XVI a XIX, Bogotá, Litografía Arco, 1971. Entre sus principales escritos se encuentran también: “El estudio de las regiones naturales como base para el análisis de los problemas económico-sociales”, en: Revista del Banco de la República, Vol. 32, Nª…

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El curriculo “racial” en la escuela italiana entre 1860 y 1950

En la eficaz lista de distribución de la Sociedad Española de Historia de la Educación el historiador de la educación italiano Juri Meda da noticia de la última obra de Gianluca Gabrielli en estos términos:

Gianluca Gabrielli, Il curricolo «razziale». La costruzione dell’alterità di «razza» e coloniale nella scuola italiana (1860-1950), EUM – Edizioni Università di Macerata, Macerata 2015 (collana «Biblioteca di “History of Education & Children’s Literature”», n. 12); 233 páginas; € 17,50; ISBN 978-88-6056-421-4

Gianluca Gabrielli

 

El libro reconstruye la historia del concepto de “raza humana” en la escuela italiana entre los siglos XIX y XX, desde el período anterior a la conquista de las colonias africanas hasta los años de la descolonización. De hecho, este término jugó un papel crucial en los procesos de construcción y descripción devalorante del “otro”, en la justificación de la expansión colonial, así como en la “invención” de la identidad nacional. El trabajo se extiende a todas las disciplinas, pero se centra principalmente en la Geografía, encargada –durante todo este período– de enseñar la diversidad humana a los estudiantes, transmitiendo jerarquías explícitas e implícitas. Esta “imagen racial” del italiano y del “otro” (africano, “negro”) tuvo una articulada declinación iconográfica, que se reconstruye y se analiza cuidadosamente con el apoyo de una amplia gama de imágenes.

En esta página se pueden descargar Introducción y Conclusiones: http://eum.unimc.it/catalogo/catalogo-2015/il-curricolo-abrazzialebb

 

Bethany Nowviskie y Neatline o de cómo las humanidades digitales ponen en valor un trabajo de geografía escolar de 1823

Múltiples iniciativas están mostrando el vigor de la historia digital. De mis hallazgos en la primera quincena de noviembre de 2014 destaco la labor que está llevando a cabo Bethany Nowviskie, en la Universidad de Virginia.

Bethany Nowviskie, directora del Digital Research & Scholarship que incluye los Scholar’s Lab en la University of Virginia Library, anima el website nowviskie.org, donde escribe y reflexiona sobre las humanidades digitales.  The Chronicle of Higher Education la eligió en 2013 una de las “Ten Tech Innovators”. También ha tenido mucho eco este año su conferencia “The Digital Humanities in the Anthropocene” que leyó en Lausanne Melissa Terras durante la conferencia DH2014. La ha traducido al español, como ha podido, Alex Gil. (ver aquí)

En su lugar de trabajo Bethany Nowviskie está impulsando productos como Neatline, una magnífica herramienta digital, de acceso libre y de código abierto, para contar y mostrar visualmente historias con mapas, pinturas, fotografías, -todo lo que pueda ser capturado como imagen- y líneas del tiempo con el objeto de mejorar nuestra interpretación de productos culturales.  Nowviskie la define así en su post Neatline & visualization as interpretation: “It’s a geotemporal exhibit-builder that allows you to create beautiful, complex maps, image annotations, and narrative sequences from collections of documents and artifacts, and to connect your maps and narratives with timelines that are more-than-usually sensitive to ambiguity and nuance. Neatline (which is free and open source) lets you make hand-crafted, interactive stories as interpretive expressions of a single document or a whole archival or cultural heritage collection”.

De la docena de proyectos que se muestran en la presentación de la herramienta -en la sección Demos– me ha llamado la atención el dirigido por la misma Bethany Nowviskie: “Inventing the Map”: Frances Henshaw’s Book of Penmanship, cuyos fundamentos explicó en 2010 en la  publicación digital The Poetess Archive Journal en un artículo (ver aquí).

En él se aprecia cómo la representación cartográfica de los territorios que formaban los Estados Unidos en 1823 por una joven de 14 años muestra las prácticas docentes de la educadora reformista Emma Willard (1787-1870), impulsora de la enseñanza a las mujeres. Esta educadora, a la que se define como “una hija de la democracia” norteamericana, desarrolló una nueva, visual y experimental pedagogía basada en el dibujo y en el trabajo con mapas impresos. Emma Willard fue consciente de cómo su labor impactó en la comprensión espacial e histórica de los tiempos fundacionales de los Estados Unidos al afirmar: “En historia yo he inventado el mapa”.

En este proyecto de Neatline se muestra y se desmenuza mediante las tecnologías geoespaciales el singular artefacto cartográfico y textual que hizo una de las alumnas de Emma Willard en una pequeña escuela para mujeres del oeste de Virginia. Esta alumna era  Frances Alsop Henshaw, de 14 años, hija de un próspero negociante. Uno de sus trabajos escolares se conserva en la David Rumsey Map Collection. Es un cuaderno que contiene, entre otros materiales, una serie de mapas dibujados a mano y a color de diecinueve estados norteamericanos. Cada uno de ellos está descrito de manera artística con textos seleccionados de obras geográficas de la época.  Estas son imágenes correspondientes al estado de Maine.

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Representación del Estado de Maine por Frances A. Henshaw. El mapa se encuentra en la David Rumsey Map Collection

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Explicación de las características del estado de Maine en 1823 por Frances A. Henshaw. De su cuaderno existente en la David Rumsey Map Collection

La David Rumsey Map Collection conserva también el trabajo de otra estudiante de Vermont, hecho cuatro años antes, en 1819. Se trata del cuaderno de Harriet E. Baker que se puede visualizar aquí.  Su representación de Maine, por aquel entonces un distrito de Massachussets, era diferente al que haría cuatro años después Frances Henshaw, como se aprecia en el siguiente mapa.

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Representación de Maine en 1819 por Harriet E. Baker. Su cuaderno de geografía escolar se encuentra en la David Rumsey Map Collection

Novedad bibliográfica. Patrimonio cartográfico: mapas y cultura

Iniciativas francesas sobre el estudio histórico de la geografía escolar

La geografía escolar sigue suscitando el interés de los investigadores. Así lo demuestran dos iniciativas de las que doy cuenta.

Por una parte me refiero al ciclo de  conferencias “Le monde des géographies scolaires” organizado por el seminario “La fabrique de la géographie scolaire” de la Universidad Paris Diderot-Paris 7, cuyo programa detallado está accesible aquí.

Los organizadores –Pascal Clerc, Caroline Leininger-Frézal y Bertrand Plevel-, pretenden confrontar el modelo francés de “historia-geografía-educación cívica” con la enseñanza de la disciplina de la geografía en otras culturas escolares desde una perspectiva de educación comparada. Su intención es profundizar en el conocimiento del lugar de la geografía en los curriculums, y en los objetivos de la enseñanza de esa disciplina, las prácticas didácticas implementadas, los objetos que se privilegian en su enseñanza y la formación de los enseñantes de geografía en diversos países de Europa, América y Asia.

Por tales razones el ciclo está organizado de la siguiente manera:

19 noviembre 2014: Carmen Mínguez García, “L’enseignement de la géographie en Espagne”

10 diciembre 2014: Diana Saavedra López, “La géographie au Chili: un contexte à l’histoire”

21 enero 2015: Philippe Hertig, “La géographie scolaire en Suisse romande: des finalités ambitieuses..mais encore?”

4 febrero 2015: Amin Eskander, “Défis et enjeux de l’enseignement de la géographie en Syrie”

4 marzo 2015: Karl Donert, presidente de EUROGEO, “Enseignement de géographie en Angleterre: challenges, réflexions, organisations et opportunités”.

Les cartes de notre enfance

Por otro lado acaba de aparecer el libro de Jacques Scheibling y Caroline Leclerc Les cartes de notre enfance-Atlas Mural Vidal-Lablache, Armand Colin, 2014, 160 p., 29 €. En la sección de comptes-rendus de La Cliothèque de la asociación de Les Clionautes se ha publicado una reseña de Xavier Leroux que transcribo a continuación:

“Lancées à partir de 1885 dans le double but de transmettre l’amour de la patrie et de développer le fond scientifique naturaliste de la géographie de l’époque, les cartes Vidal-Lablache (du nom commercialement adapté du père de la géographie française) ont marqué les esprits de générations d’élèves et d’enseignants.

Le géographe Jacques Scheibling et l’éditrice-historienne Caroline Leclerc reviennent sur l’histoire de ce succès non démenti (800.000 exemplaires furent vendus dès 1920) à l’aide d’une collection privée (celle de Fred Perrin dont les coordonnées sont présentes dans l’ouvrage) regroupant la quasi totalité de ce qui a été publié entre 1885 et 1969.

Divisé en deux parties, le livre s’intéresse à « La France et son empire » mais également aux « Continents ». Les cartes sont reproduites avec grand soin en regard d’une page de texte les commentant.

Les espaces retenus sont souvent traités de manière double pour aborder les aspects naturels (la « carte physique ») et humains (la « carte politique », parfois présente en deux versions pour comparer les évolutions).

Comme l’utilisation passait par l’apprentissage (dont il est rappelé que la pratique fut développée davantage par les inspecteurs et les instituteurs qu’en fonction des préconisations de Vidal), la présence de nombreux toponymes hiérarchisés se perçoit sur bon nombre de cartes.

Ceci étant, cette technique de superpositions des noms présente ses propres limites et certaines cartes demeurent imbitables à l’image de celle de Paris intra-muros qui cherche l’exhaustivité ou mal structurées à l’image de celle sur l’industrie et le commerce de la France qui hiérarchise mal l’information (mais il est là rappelé que le parti pris du cartographe est une donne dont il faut tenir compte et Vidal n’était pas particulièrement porté sur les villes et l’industrie).

En revanche, l’auteur savait soigner le cadrage lorsque cela s’imposait (la carte des canaux se concentre sur une large partie nord de la France) et se rendre pédagogique lorsqu’il était question de visualiser les proportions des espaces (nombreux exemples d’inclusion et de comparaison dans le cartouche : le département d’Alger tient dans la Gironde, la Cochinchine « tient » largement dans la France). Les textes insistent d’ailleurs sur ces points (« L’Europe fait 1/3 de l’Afrique,… 1/4 de l’Asie », « La France tient 18 fois dans l’Europe »).

Une compilation agréable à parcourir qui permettra d’appréhender les évolutions des territoires mais surtout de se rendre compte que ces cartes constituent le reflet d’une époque passée…encore que certaines n’ont toujours pas été décrochées des classes et que les autres trouvent une seconde vie décorative dans le circuit de la vente d’occasion”.

Los Cliotweets de la primera quincena de febrero de 2014 presentados por Jean-Michel Crosnier

El profesor Jean Michel Crosnier, del liceo de Grésivaudan en Grenoble, es un clionauta muy activo. Impulsa Cliotwweets, una útil herramienta para profesores de geografía e historia que estén interesados en usar las humanidades digitales en su labor profesional.

Tiene la buena práctica de hacer un balance quincenal de los tweets relacionados con los cursos de historia, geografía y educación cívica que él imparte.

Su objetivo es ofrecer pistas y guías para hacer la enseñanza de la geografía y de la historia más atractivas y útiles.

Su ultimo balance, correspondiente a la primera quincena de febrero de 2014, es el siguiente.

De l’histoire avec un riche programme à la fois pédagogique et scientifique :

– 2 articles concernant l’Europe sous le nazisme : l’un de Jacques Fredj, directeur du mémorial de la Shoah intitulé : “La Shoah est-elle trop enseignée en France ?” qui pourra étayer les arguments des collègues pris à partie par des élèves “quenelleurs” ; le second article du monde.fr évoque la découverte du corpus de lettres entre Heinrich Himmler et sa femme. L’aspect le plus frappant de cette correspondance, comme le souligne Elisabeth de Fontenay dans son compte rendu, c’est l’abîme vertigineux entre, d’un côté, les crimes accomplis par le professionnel de l’extermination, et, de l’autre, la mièvrerie de ces effusions privées. Sur ce gouffre règne un silence absolu.

– Toujours sur le sujet, une carte interactive comme on en trouve maintenant à foison sur le web, mais cette fois-ci sur la déportation des enfants juifs en France, réalisée par Jean-Luc Pinol, historien, professeur à Normale Sup, à partir des données collectées depuis des années par Serge Klarsfeld. Leur rencontre avait donné naissance, en 2012, à une première cartographie de la déportation des enfants juifs, limitée à Paris et rappelée dans l’article du monde.fr

– Egalement un cours en ligne sur la chrétienté médiévale pour la 2nde, adaptable également en 5ème, proposé par le site cultivoo.com.

– Enfin une excellente nouvelle pour nos collègues enseignants : la publication des archives de la Révolution française conjointement par la bibliothèque de Stanford et la Bnf, initiative qui suscitera certainement d’intéressantes déclinaisons pédagogiques en 4ème et en 2nde.

De la géographie en quantité et je l’espère, en qualité :

– Avec une analyse géopolitique des Jeux de Sotchi, replacés dans le contexte des relations incestueuses entre les Jeux sportifs et les jeux politiques des grandes puissances, par Eric Mottet, professeur de géographie à l’UQÀM (Université de Québec).

– Egalement le compte-rendu du Café géo parisien intitulé : « Les séries TV, miroirs obscurs de la géographie urbaine ? », avec Pauline Guinard (ENS Ulm), David Buxton (Université Paris 10), Anne-Marie Paquet-Deyris (Université Paris 10, Crea), Amélie Flamand (ENSA Clermont-Ferrand, CRH-UMR Lavue) et Bertrand Pleven (IUFM Paris 4 – Paris 1), qui a eu lieu le mardi 28 mai 2013 au Café de Flore.

Je ne résiste pas au plaisir de citer le lieu choisi par nos amis des Cafés géographiques qui pourrait faire la fortune ou la chute – rayer la mention inutile – de Libération.

– Et aussi un article du globalpost (EU) sur les 15 plus grands budgets militaires de la planète, en anglais et fort bien documenté, qui sera fort utile pour nos élèves de lycée.

– Plus anecdotique, la question de savoir où courent les gens à New York, Londres, Paris ? Slate.fr met en carte les parcours des joggers qui peuvent il est vrai être aussi des enseignants…

– Enfin les “faits saillants du tourisme mondial de l’OMT (Organisation mondiale du tourisme, livraison 2013) : encore une base de données très intéressante pour nos cours.

De la culture et des pratiques pédagogiques numériques et comment elles tendent à modifier notre rapport au savoir, thème de plus en plus prolifique sur la Toile :

– Commençons par cette réflexion d’une chercheure à propos de l’usage de Twitter par ses pairs : “Voilà quelques jours, je me demandais sur Twitter pourquoi, en comparaison avec nos collègues anglo-saxons, si peu de chercheurs français se servent de cet outil. A chaque fois que je discute de l’utilisation de Twitter avec des confrères, on me renvoie un regard mi-étonné, mi-méprisant et toujours lourd de préjugés sur les réseaux sociaux. La recherche, c’est du sérieux. Pas de place pour Twitter. La non-adoption de Twitter n’est que la partie émergée de l’iceberg. Les chercheurs français ont longtemps eu une attitude bien particulière vis-à-vis de la communication scientifique. En deux mots : ignorance totale…” Polémique ?

– Avec un article du biologiste de formation et cofondateur du Centre de recherche interdisciplinaire (CRI), François Taddéi. Ce promoteur de l’interdisciplinarité est venu évoquer son obsession : comment innover dans l’éducation, comment apprendre à apprendre : “Aujourd’hui, notre système éducatif sélectionne ses éléments sur leur capacité à mémoriser des leçons. Pas sûr que ce soit une bonne méthode, puisque n’importe quel ordinateur est plus doué que nous…”, rappelle François Taddéi sur la scène des Entretiens du Nouveau Monde Industriel.Or, force est de constater que la pédagogie, elle n’a pas progressé aussi vite que la science. “Rien ne ressemble plus à une salle de classe d’aujourd’hui qu’une salle de classe du Moyen-Âge…

– Tandis que Sébastien Wart, se pose lui la question cruciale du statut de la mémorisation à l’heure de l’internet. Sébastien Wart est conseiller en technologies de l’information et optimisation Web à la Fédération des établissements d’enseignement privés (FÉEP). Il a aussi été conseiller pédagogique TIC au Collège de Montréal et enseignant de sciences.

– Egalement ici, un certain nombre d’usages de la carte mentale en classe par des enseignants dont les blogs sont hébergés par la plateforme du web pédagogique,

– Enfin, un article qui devrait en étonner plus d’un, sur l’origine médiévale de l’hyperlien, des pointeurs et des smileys, dont Frédéric Kaplan a retrouvé des ancêtres dans les textes anciens.Frédéric Kaplan occupe la chaire de Digital Humanities à l’École Polytechnique Fédérale de Lausanne et dirige le Digital Humanities Lab (DHLAB). Dans ce cadre, il mène des projets combinant la numérisation d’archives, la modélisation et la conception muséographique. Il travaille en ce moment sur la “Venice Time Machine”, un projet international en collaboration avec l’Université Ca’Foscari ayant pour objectif de modéliser l’évolution et l’histoire de Venise sur une période de 1000 ans.

– Je rajoute à cette abondante livraison le point sur une expérience pilote menée au lycée de Gennevilliers, qui montre comment toute une équipe s’est mobilisée pour lutter contre l’échec scolaire avec des moyens simples et qui donnent des résultats aux examens. Quand on parle d’autonomie, certains la réalisent sans tomber dans le caporalisme, cela mérite qu’on y prête attention. Alain Bouvier, ancien recteur, professeur émérite des universités de Poitiers et de Sherbrooke le rappelait dans un article récent : “Il n’y a de gestion desressources humaines que de proximité et par la confiance”. A méditer.

La exposición Marginalia in cARTography en Madison comisariada por Sandra Sáenz-López

Mi compañera del grupo de investigación Mundialización y mundanización de la ciencia del Departamento de Historia de la Ciencia del Instituto de Historia del Centro de Ciencias Humanas y Sociales Sandra Sáenz-López, gran especialista en historia de la cartografía, ha sido seleccionada para comisariar una exposición de arte y cartografía en el Chazen Museum of Art de Madison en el estado norteamericano de Wisconsin.

El origen de la exposición arranca de la  David Woodward Memorial Fellowship que disfrutó la comisaria de la exposición en Madison en la primavera del 2013.

La exposición lleva como título Marginalia in cARTography, y se centra en el análisis de las imágenes en los márgenes de los mapas. Reúne un total de 44 obras de los siglos XIII al XX procedentes de varias instituciones norteamericanas. Se exhibe del 28 de febrero al 18 de mayo de 2014.

Más información se puede obtener visitando virtualmente el museo, o a través del catálogo de la exposición en alta resolución accesible on line.

Tras haber finalizado con éxito su proyecto de 101 Obras maestras. Ciencia y arte  en los museos y bibliotecas de Madrid, del que se dio cuenta en esta bitácora, Sandra emprende un nuevo desafío intelectual que a muchos nos dejará satisfechos, adentrándonos por imaginativas y estimulantes representaciones visuales y textuales de cartógrafos de varias épocas históricas.

 

Clionautes: una modélica asociación de enseñantes franceses

Desde hace tiempo la asocación Clionautes está cumpliendo una meritoria labor en el ámbito educativo francés. Con motivo de una mutación de sus servidores para crear una sorprendente galaxia,  cuya visita ofrece numerosas sorpresas, su presidente Bruno Modica ha dirigido una carta abierta a los integrantes de su asociación, y a los suscriptores de la lista H-Français, que por su interés reproduzco en esta bitácora.

Cliotheque 2

Après deux heures de travail la mutation des cinq sites syndiqués de la galaxie a été réalisée…

Vous avez pu suivre, sur Facebook https://www.facebook.com/pages/Clionautes/353027834808658
et sur twitter avec le compte @clionautes1 les étapes de cette mutation avec quelques images et captures d’écran.

Je rappelle encore une fois quelques informations utiles notamment aux co-listiers d’H-Français .

La liste H-Francais est gérée par les Clionautes mais les Clionautes sont une association loi 1901. Dirigée par un bureau, avec un Président, un secrétaire etun trésorier. Association d’utilité publique elle a permis cette année que la cotisation annuelle (15 €) soit déductible de l’IRPP à concurrence de 66 %. http://www.clionautes.org/spip.php?article493#.Uv5Lv4WwSuE

Cette association s’inscrit dans une démarche expliquée ci-dessous

Une association de praticiens de l’histoire et de la géographie, enseignants mais pas seulement, engagés dans les usages du numérique

Mission

Les Clionautes sont une association regroupant des enseignants d’histoire et de géographie. Elle a été créée en 1998 par des membres de  la liste H-Français. Les Clionautes se fixent comme but : la diffusion des nouvelles technologies de l’information et de la communication dans l’enseignement de l’histoire et de la géographie ainsi que la promotion et la défense de l’enseignement de l’histoire, la géographie, l’éducation civique, juridique et sociale.

Informations générales

Association de culture professionnelle, les Clionautes, historiens et géographes, souhaitent jouer pleinement leur rôle dans les débats engagés aujourd’hui dans l’espace public à propos de nos disciplines enseignées.

Nous agissons dans tous les ordres d’enseignement, du primaire à l’université, en passant par les classes préparatoires et nosu sommes ouvert à toutes personne, enseignantes ou non,  actifs ou non, étudiants  qui partagent ces objectifs.

La mutation du site avec son nouvel habillage correspond aussi à une nouvelle approche, celle d’une association disciplinaire, engagée et active. Indépendante mais présente dans les débats sur lesprogrammes et en général sur les enjeux qui concernent nos matières. (Lois mémorielles, débats sur l’histoire etc.)

Ce site a été réalisé par Xavier Birnie-Scott, un collègue professeur de  mathématiques et ancien ingénieur hydraulicien qui a découvert SPIP à  cette occasion. Il est installé à Murviel les Béziers. Il est le créateur de ce site http://www.galaxies-sf.com/, entre autres.

Au niveau de l’ergonomie pour les utilisateurs nous avons simplifié et automatisé les procédures de mise en ligne des articles.
Si l’on rajoute le mot clé carousel (en anglais), on envoie l’illustration de l’article vers le slider, menu déroulant animéqui se
trouve en ligne au dessus de la page. Le moteur de recherche interne a été simplifié et il est désormais plus efficace. Et les résultats plus lisibles.

Je reviens vers les co-listiers de H-Français pour leur dire les choses suivantes. Si, depuis 1996, et sans interruptrions, la liste H-Français existe, nous le devons au réseau international H-net mais la permanence de cette liste de diffusion et de sa modération dépendent de l’association des Clionautes. Nous aider à continuer en adhéreant à l’association serait bienvenu, d’autant que vous pourrez, en présenciel si vous le souhaitez, nous rencontrer à Paris le 22 mars, aux RDV de Blois et de Saint Dié en octobre.

Je demande aux collègues qui estiment que la défense de la place de nos disciplines mérite d’être défendue de nous rejoindre, ne serait-ce qu’en  nous envoyant une cotisation modeste.

http://www.clionautes.org/spip.php?article493#.Uv5Lv4WwSuE

C’est le point de départ d’une action que nous entendons poursuivre et développer. Certes les réseaux sociaux peuvent aussi servir de moyen d’information et de mobilisation, mais lorsqu’il s’agir d’agir concrètement, ce sont des acteurs qui changent le réel et le font évoluer.

Depuis trop longtemps, j’entends dans les salles des profs des collègues  qui se lamentent, qui ne sortent pas la tête du guidon, qui sont  désabusés souvent ou qui se réfugient dans l’indifférence quand ce n’est  pas la complaisance avec ceux qui nous ont porté des coups sous couvert  de pédagogie ludique, remettant en cause les contenus disciplinaires.

Après 32 ans de métier je n’ai pas changé et je reste toujours déterminé  à ce que les choses changent. Faisons le ensemble dans le respect  de  nos différences et de nos points de vue, attachés à nos valeurs de  tolérance et à la réussite des élèves et des étudiants qui nous sont confiés.

Bruno Modica
Président des Clionautes
Modérateur H-Français

La cartografía en los Estados Unidos del siglo XIX según Susan Schulten

En la plataforma H-Net: Humanities and Social Sciences Online, creada para desarrollar el enorme potencial educativo de Internet y de la world wide web,  ha aparecido en enero de 2014 con el título de  A Fine “History of the [Geographical] Present” una reseña de Mathhew C. Hannah, de la Universidad de Bayreuth, de un importante libro de la historiadora norteamericana Susan Schulten, profesora de la Universidad de Denver.

Susan Schulten

Susan Schulten

Me refiero a Mapping the Nation: History and Cartography in Nineteenth-Century America, publicado en 2012 por la prestigiosa editorial de la Universidad de Chicago, y merecedor en 2013 del the Norris and Carol Hundley Award for History de la Pacific Coast Branch de la American Historical Association.

portada mapping-the-nation

Esta obra complementa en cierta medida las preocupaciones e intereses que había mostrado esta investigadora en su libro de 2001 The geographical imagination in America, 1880-1950, también editado por la Universidad de Chicago.

Portada Geographical imagination

Dada la relevancia de los trabajos de Susan Schulten para quienes nos interesamos por la historia de la geografía y de la cartografía, línea de trabajo que tengo abierta en mi otro blog jaeinnova.worpress.com, me permito transcribir completa la mencionada reseña de Mattew C. Hannah. Pero además quiero destacar, como hace el reseñista, que el libro se complementa con un interesante sitio web – www.mappingthenation.com– donde se exhben en tres ventanas -por capítulos, por creadores, y cronológicamente- más de un centenar de mapas que muestran el desarrollo de la cartografía norteamericana a lo largo del siglo XIX, objetivo central del libro Mapping the Nation.

Esta obra está construida en torno a cinco capítulos:

The Graphic Foundations of American History

A Map Historical and Biographical Chart of the United States 1811

A Map Historical and Biographical Chart of the United States David Ramsay 1811

Capturing the Past Trough Maps

Mapa histórico de los Estados Unidos. Rufus Blanchard. 1876

Mapa histórico de los Estados Unidos. Rufus Blanchard. 1876

Disease, Expansion, and the Rise of Environmental Mapping

Mapa sobre las condiciones sanitarias de Nueva Orleans de Barton 1853

Mapa sobre las condiciones sanitarias de Nueva Orleans de Barton 1853

Slavery and the Origin of Statistical Cartography

Mapa de la esclavitud en Estados Unidos según el censo de 1850 por August Petermann 1855

Mapa de la esclavitud en Estados Unidos según el censo de 1850 por August Petermann 1855

y The Cartographic Consolidation of America

Mapa de la población nativa en el Oeste de los Estados Unidos según el censo de 1870 por Francis A. Walker 1874

Mapa de la población nativa en el Oeste de los Estados Unidos según el censo de 1870 por Francis A. Walker 1874

El reseñista Mathew C. Hannah analiza la obra de esta manera:

A Fine “History of the [Geographical] Present”
Susan Schulten’s Mapping the Nation is physically attractive, based on sound scholarly work yet accessibly written, and effectively supplemented by a user-friendly website offering a good selection of high-resolution images of historical maps and charts (www.mappingthenation.com ).The intuitive simplicity of the argument for the current relevance of the topic only reinforces the impression of a well-conceived and timely study. As Schulten, a history professor at the University of Denver, writes on the website, “Today we live in a world that is saturated with maps and graphic knowledge. The maps on this site reveal how this involved a fundamentally new way of thinking.” The “way of thinking” that coalesced as the tradition of thematic mapping has at its core the use of maps not as general representations of a region but as selectively focused analytical tools that can highlight unseen patterns, raise new questions, and generate new answers to modern problems. In all, it is not surprising that the book won the 2013 Hundley Award for History. It is a fine example of how what Michel Foucault called the “history of the present” might look in the twenty-first century.[1]
Mapping the Nation can be placed in a variety of contexts. As a historical geographer it is easy to appreciate the way it fills a gap in the history of cartography. A recent generation of critical cartographers has begun to ask pointed questions about the role of map making in producing, not just representing, ordered worlds of colonial rule, for example, or geopolitical hegemony.[2] However, a book-length historical study of thematic mapping as a central element in this world-producing cartographic practice has so far been lacking. Schulten attributes this in part to the fact that “some of these maps are easily overlooked for precisely the reason they are distinct: they were adopted as tools to make sense of particular kinds of information” (p. 3). The book, though, must also be placed in the much broader context of what is often termed “media literacy,” where it can take a distinguished, if less deliberately incendiary place alongside Denis Wood’s The Power of Maps (1992) and Mark Monmonier’s How to Lie with Maps (second edition, 1996).
Schulten limits her history of thematic mapping to the United States, while acknowledging the sometimes central importance of exchange with advances in visual methods made in Europe. A commendable aspect of Mapping the Nation is its explicit recognition that cartography cannot be treated in isolation from contemporaneous developments in other forms of graphic representation, such as the timeline (considered in chapter 1). Schulten’s narrative is divided into two parts. The first two chapters chronicle the development of an interest in “mapping the past,” primarily as a way of creating and shaping a national identity for the new Republic. Here we see the educator and best-selling textbook author Emma Willard and her contemporaries developing a wide array of experiments for combining graphic and textual elements to bring out patterns and connections in the representation of complex material. Willard’s “Picture of Nations, or Perspective Sketch of the Course of Empire” from 1835 is a particularly striking example of this experimentation (see website). Willard shared with a number of others the conviction that a knowledge of history and geography was essential to the establishment of a self-aware national citizenry.
However it is really in part 2, entitled “Mapping the Present,” that Schulten’s story gains traction, pace, and contour. Here we see scattered cartographic work on weather, illness, or electoral results in the context of the debate over slavery generate crucial advances. Two of the major technical underpinnings of thematic mapping, isolines (first introduced by Alexander von Humboldt) and choropleth mapping (the uniform shading of spatial units such as counties to represent statistical data) come into their own in the years leading up to the Civil War. Thematic mapping, crucially, was a matter not only of introducing new graphic elements but also, and equally important, of removing unrelated information.
Schulten’s chapter 4, on the use of mapping to address and influence the issue of slavery and the threat of secession, is probably the best in the book. The narrative is gripping, in part because she makes a convincing case for the causal role played by maps in the unfolding of a defining historical moment in U.S. history. The final chapter frames the statistical maps produced by Francis Amasa Walker in the 1870s and 1880s as a sort of culmination of the foregoing developments, a moment of maturation in which thematic mapping attains a level of sophistication readily recognizable to cartographers of today. Schulten pinpoints in particular how Walker’s award-winning 1874 Statistical Atlas of the United States broke new ground in layering different kinds of information onto the same maps, allowing comparisons and raising questions in ways that GIS (Geographic Information Systems) does today. Walker used his maps of race and ethnicity as the basis for his influential support of immigration restriction, and they remained influential “arguments” on this issue long after his death.[3] Schulten argues that Walker’s efforts highlight the hitherto little-recognized activism that animated parts of the national state in the Gilded Age. The novelty of this view, though, is a bit exaggerated in her narrative.[4]
Isolated quibbles aside, Mapping the Nation works well, and Schulten is to be commended for filling an important gap in both public media literacy discourse and scholarly research. If there is anything general to criticize about the project, it is the price Schulten pays for general accessibility. Links to a range of recent academic discourses (for example on modern power relations) are passed over in silence, though they would have been easy to explain and could have heightened readers’ awareness of the significance of Mapping the Nation.
Perhaps Schulten’s most troubling concession to accessibility is her advocacy of a traditional heroic individualist perspective. That selected individuals take center stage and lend her story its drive is probably unavoidable. But this need not lead to programmatic statements. For example, in a discussion of the contributions of Daniel Coit Gilman, Schulten asserts that “the use of maps for analytical purposes, or for processing data, was not inevitable. In the United States, it occurred only because individuals such as Gilman encouraged it” (p. 163). Well, at one level, yes, processes like the development of thematic mapping can only occur through the actions of individuals, as is the case with every other process in human history. At another level, the emergence of thematic mapping probably was inevitable. It is safe to say, for example, that someone would in any case have hit on choropleth mapping. The details of individual contributions are interesting and instructive, of course, but they do not (and cannot) carry the entire weight of historical explanation.
This point may seem petty when set against the many excellent features of the work as a whole. I believe it is worth making nevertheless, and precisely because of the quality and significance of Schulten’s project. Ultimately this project can itself claim a distinguished place in the lineage especially of Willard and her fellow early nineteenth-century educators. Like their efforts, Schulten’s history is valuable as a contribution to the education of a national citizenry. It is moreover a particularly important contribution at a moment when our collective graphic literacy is simply not keeping pace with the sheer volume, variety, and sophistication of graphic representations saturating our daily lives. To intervene so constructively in this situation is a real, and all-too-rare, accomplishment. However, to drape this accomplishment in the bunting of a heroic individualist perspective is to miss the chance at rendering another, at least equally important service in the cultivation of responsible twenty-first-century citizenship. This blemish notwithstanding, Mapping the Nation is in the main a marvelous and potentially very important book.
Notes
[1]. Michel Foucault, Discipline and Punish: The Birth of the Prison (New York: Vintage, 1977), 31.
[2]. J. Brian Harley, “Deconstructing the Map,” Cartographica 26 (1989): 1-20; and Jeremy Crampton, “Maps as Social Constructions: Power, Communication and Visualization,” Progress in Human Geography 25 (2001): 235-252.
[3]. Matthew G. Hannah, Governmentality and the Mastery of Territory in Nineteenth Century America (Cambridge: Cambridge University Press, 2000), chaps. 6, 7.
[4]. For earlier accounts of the activist state in the post-Civil War period, see Stephen Skowronek, Building a New American State: The Expansion of National Administrative Capacities, 1877-1920 (Cambridge: Cambridge University Press, 1982); and Richard Bensel, Yankee Leviathan: The Origins of Central State Authority in America, 1859-1977 (Cambridge: Cambridge University Press, 1991).

La venganza de la geografía de Robert Kaplan

Kaplan Cómo los mapas condicionan el destino de las naciones

Hace unos meses Anaclet Pons en Clionauta: Blog de Historia se hizo eco de la publicación de The Revenge of Geography de Robert D. Kaplan.  Recientemente ha aparecido la versión española, publicada por RBA: La venganza de la geografía. Cómo los mapas condicionan el destino de las naciones. Las reflexiones geopolíticas de este observador y estudioso de nuestro tiempo presente empiezan a tener impacto en la blogosfera, en los medios de comunicación y en el ámbito académico.

Nacho Segurado en su bitácora Europa inquieta tras presentar a Kaplan como un político hobbesiano, y un visionario pragmático del mundo en descomposición, se fija en una de las tesis de La venganza de la geografía: la de que Europa girará hacia el Sur en tiempos venideros tras estar situados los centros de poder político en lo que fue territorio carolingio.

El periodista Enric Juliana se orientó en los planteamientos geopolíticos de Kaplan para interpretar la reciente decisión del COI de nombrar a Tokio sede de los Juegos Olímpicos de 2020 en su asamblea de Buenos Aires, en detrimento de Estambul y Madrid.

El suplemento El Cultural traduce ahora, el 11 de octubre de 2013, -sin hacerlo constar- la reseña que apareció el 5 de octubre de 2012 en el New York Times de esta obra por parte de Anne-Marie Slaughter, profesora de la Universidad de Princeton.

Dado su interés transcribo parte de la traducción española de esta reseña, aún no accesible on line.

“…Este recorrido geográfico por el mundo se basa en un concepto muy del siglo XIX de lo que es un mapa. Kaplan lo define como “la representación espacial de las divisiones de la humanidad”, y con ello se refiere no solo a una representación del territorio físico, sino de la topografía. Su énfasis en las “divisiones” de la humanidad es revelador y le lleva a abrazar el realismo en la política exterior. Kaplan da por sentado que la humanidad está básicamente más dividida que conectada, aunque una visión objetiva del panorama permitiría ambas situaciones. Su perspeciva geopolítica se ve reforzada por su confianza en la trilogía tucídidea del “miedo, el interés propio y el honor” como motivaciones humanas básicas.

Pero ¿por qué el mapa auténtico es un mapa de tierras en vez de personas? Las redes sociales y los flujos de datos masivos de todo tipo nos ofrecen la posibilidad de ver y representar las interacciones humanas como nunca se ha hecho antes, y de trazar mapas de los deseos, las aspiraciones y las conexiones. La intersección de millones de pequeños mundos ahora se puede seguir y visualizar: las galaxias humanas son tan densas y complejas como las estrellas que se encuentran sobre ellas. El programa Google Flu Trends nos permite trazar un mapa de los brotes de enfermedades controlando el momento y lugar en el que enfermos incipientes realizan una búsqueda de los síntomas de la gripe. Se puede trazar un mapa de las transacciones financieras a través de los bancos; en la futura era del dinero móvil, se podrá trazar un mapa de ellas mediante los GPS y los móviles. El resultado será una nueva disciplina de sociografía.

El propio Kaplan describe las megaciudades menos desarrolladas del siglo XXI como inmensas ciudadelas de lucha en solitario que crean una “nueva geografía urbana…de anhelos intensos y personales”. Esta parte es fascinante, pero demasiado breve, especialmente porque los mapas de esos anhelos pronto serán tan detallados como las descripciones de las ciudades.

Al mismo tiempo, entenderemos cada vez más lo subjetivos que son nuestros mapas físicos. Google Earth y Google Maps hacen que la gente tenga la posibilidad de convertirse en su propio cartógrafo al ponerla literalmente en el mapa.

Al final, la venganza de la geografía será la venganza tanto de la geografía humana como de la geografía fisica: un mundo mucho más hecho por nosotros, y de una forma mucho más democrática.”

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