Noticia sobre la exposición “La biblioteca del Inca Garcilaso de la Vega (1616-2016)” y su catálogo

Entre el 29 de enero y el 2 de mayo de 2016 la Biblioteca Nacional de España ha organizado una magnífica exposición sobre los libros y los mundos del Inca Garcilaso de la Vega, con motivo del cuarto centenario de su fallecimiento en su casa de Córdoba el 23 de abril de 1616.

Inca Garcilaso sala exposicion

Como es sabido este escritor elaboró una obra en prosa que se admira hoy y se considera entre lo más señalado y destacable de la importantísima producción literaria del humanismo hispánico. Traductor de León Hebreo elaboró una relevante historia de lo que fue conocido como el Perú, antes y después de la llegada de los españoles.

Inca Garcilaso Leon Hebrero

 

El primer escritor mestizo del Perú, autor de los Comentarios reales de los Incas (1609), nació en 1539 en el Cuzco, la capital del imperio de los incas o Tawantinsuyu (Cusco en lengua quechua o quichua significa “ombligo” o “centro” o “punto de encuentro”). Era hijo natural del capitán extremeño Garcilaso de la Vega Vargas y de la princesa inca Chimpu Ocllo, cristianizada con el nombre de Isabel, perteneciente a la familia real de Túpac Inca Yupanqui y Huáscar.

Educado en las dos culturas, la andina y la hispana, el Inca Garcilaso se enorgulleció de ser mestizo. Así lo expresa   en este pasaje de los Comentarios reales (IX,31):

A los hijos de español y de india, o de indio y española, nos llaman mestizos, por decir que somos mezclados de ambas naciones. Fue impuesto por los primeros españoles que tuvieron hijos en indias. Y por ser nombre impuesto por nuestros padres y por su significación me lo llamo yo a boca llena y me honro con él.

Tras vivir veinte años en el Cuzco, entre el mundo de los conquistadores españoles y los incas derrotados, se desplazó en 1559 a España. Se instaló primero en la ciudad de Montilla, en la campiña cordobesa, y luego se trasladó a Córdoba, donde falleció en 1616.

Pocos días después de su muerte, sus albaceas testamentarios realizaron un inventario de los libros pertenecientes a su biblioteca, hasta un total de 188 entradas, que el trabajo bibliográfico de diversos especialistas ha permitido identificar casi en su totalidad.

IncaGarcilaso inventario bienes

 

Apoyándose en ese inventario de bienes de 1616 la exposición que ha organizado la Biblioteca Nacional intenta reconstruir la biblioteca personal del que es considerado el primer intelectual mestizo. Los libros están acompañados de mapas, y objetos que pudieron formar parte de la vida cotidiana del inca Garcilaso tanto en tierras peruanas como andaluzas.

portada catalogo biblioteca incaQuien no pueda ver la exposición tiene la posibilidad de hacerse una idea de ella a través de un cuidado catálogo, integrado por los siguientes textos:

El primer peruano por Mario Vargas Llosa

La biblioteca del Inca Garcilaso de la Vega por Esperanza López Parada, Marta Ortiz Canseco y Paul Firbas, que han sido los tres comisarios de la exposición

El humanismo y la memoria de los Incas por Carmen Bernand

La difusión del Inca Garcilaso de la Vega en los Andes por Pedro M. Guibovich Pérez

Problemas con la primera edad: apuntes sobre el saber andino en los Comentarios reales por José Antonio Mazzotti

El último libro del Inca Garcilaso por José A. Rodríguez Garrido.

Selección de piezas comentadas por Esperanza López Parada, Marta Ortiz Canseco y Paul Firbas.

Inventario de bienes del Inca Garcilaso de la Vega por Rosario Navarro Gala

Biografía

Bibliografía

Relación de obras expuestas.

Entre los libros expuestos destacan, desde mi punto de vista:

  • las primeras obras lingüisticas que se hicieron en Europa sobre el quechua o quichua. Entre ellas he podido contemplar una vez más el Lexicón, o Vocabulario de la lengua general del Perú de Fray Domingo de Santo Tomás, impreso en Valladolid en 1560. Este dominico, sobre el que investigué cuando hice una tesis de maestría en la sede de Quito de FLACSO, fue el líder del partido de los indios que se constituyó en el Perú de mediados del siglo XVI para poner en práctica el programa lascasiano de disminución de tributos a la población indígena y preservar poderes de los señores étnicos andinos.
  • los libros de geógrafos europeos que incluyen representaciones de ciudades americanas. Así sucede con la imagen de Cuzco incluida en el libro Civitates Orbis Terrarum de Georg Braun, publicado en Amberes en 1572.

Inca Garcilaso Cuzco

  • los autores que antecedieron al Inca Garcilaso en dar a conocer la geografía e historia del Perú. Entre ellos destacó el soldado historiador Pedro Cieza de León, cuya  Parte primera de la Crónica del Perú: que trata la demarcación de sus provincias, la descripción de ellas, las fundaciones de las nuevas ciudades, los ritos y costumbres de los indios, y otras cosas extrañas dignas de ser sabidas, fue publicada por  primera vez en 1553. Garcilaso no le reconoció sus méritos arguyendo en Comentarios reales II, 2: [Pedro de Cieza] por ser español no sabía la lengua tan bien como yo, que soy indio Inca”. Habrá que esperar al siglo XIX cuando se publique la segunda parte de la obra de Cieza sobre el señorío de los Incas por parte del americanista español Marcos Jiménez de la Espada, -sobre quien hice mi tesis doctoral-, para que Cieza entre en el canon de la historiografía andina. Además hay que tener en cuenta que Cieza hizo su gran proyecto historiográfico con ayuda de Domingo de Santo Tomás y otros dominicos que sí conocían el quichua.
  • los tratados de  naturalistas españoles que se interesaron por los productos vegetales y las especies de animales que se intercambiaron entre Europa y las Américas como la obra que publicó en 1574 en Sevilla el médico Nicolás Monardes con el título Primera y segunda y tercera partes de la historia medicinal de las cosas que se traen de nuestras Indias Occidentales que sirven en Medicina. Así en un lugar de esa obra dirá su autor refiriéndose a “De las cosas que los españoles trajeron de Indias”: Traen de aquellas partes, así mismo, papagayos, monos, grifos, leones, gerifaltes, nablíes, azores, tigres, lana, algodón, grana para teñir, cueros, azúcares, cobre, brasil, ébano, azul: y todo esto es en tanta cantidad que vienen cada año casi cien naos cargadas de ello, que es cosa grande y riqueza increíble.

El Inca Garcilaso será un lector de ese tratado, pues en los Comentarios reales (VIII,15) afirmará: “Del arbolillo que los españoles llaman tabaco y los indios sair dijimos en otra parte, el doctor Monardes escribe maravillas de él”.

inca garcilaso Monardes

 

Tal y como se muestra en el catálogo de la exposición el inca Garcilaso ha sido leído y releído por unas y otras generaciones. En estos días, en los que estoy preparando una conferencia que he dar a  principios de junio en Londres,  estoy consultando el Ensayo político sobre el reino de la Nueva España de Alejandro de Humboldt. Este viajero naturalista prusiano, una de las figuras de la ciencia romántica e impulsor de los estudios sobre las interacciones científicas entre americanos y europeos, fue también lector entusiasta del inca Garcilaso. En la obra mencionada están presentes los Comentarios reales hasta en ocho ocasiones. En una de ellas dice, por ejemplo:

No se puede leer sin emoción lo que dice el inca Garcilaso sobre la manera de vivir de aquellos primeros colonos. Cuenta con una simplicidad que conmueve, como su padre, el valiente Andrés de la Vega, reunió a todos sus antiguos camaradas para partir con ellos tres espárragos, los primeros que se criaron en la meseta de Cusco.

Y más adelante recurre a él para mostrar sus conocimientos de la lengua quichua y advertir acerca del uso de las lenguas “como monumentos históricos”:

Algunos sabios etimologistas probaban que los peruanos debían haber tenido gallinas antes del descubrimiento del Nuevo Mundo, porque la lengua del inca, designa al gallo con la palabra gualpa. Ignoraban que gualpahuallpa es una contracción de Atahualpa; y que los naturales de Cusco habían puesto por mofa a los gallos que llevaron los españoles el nombre de un príncipe detestado a causa de las crueldades que ejercía contra la familia de Huáscar; imaginándose, lo que parece muy extraño a los oídos de un europeo, encontrar una semejanza entre el canto del gallo y el nombre de Atahualpa. Esta anécdota, consignada en la obra de Garcilaso  (t.I, p. 331), me la contaron en 1802 en Cajamarca, en donde vi, en la familia de los Astorpilco, a los descendientes del último inca del Perú. Estos pobres indios habitan las ruinas del palacio de Atahualpa. Garcilaso refiere que los indios imitaban el canto del gallo pronunciando con cadencia palabras de cuatro sílabas.

Es pues esta exposición que hemos tenido la fortuna de disfrutar en Madrid una buena ocasión para volver a la obra de uno de los grandes escritores de nuestra lengua, y recordar como hace Mario Vargas Llosa en su contribución al catálogo de la exposición que “entre sus méritos, figura el de haber sido uno de los primeros intelectuales en el mundo en haber defendido el mestizaje como una fraternidad en la que culturas de distinto signo se confunden en una nueva que aprovecha lo mejor de cada una de ellas para hacer avanzar a la humanidad hacia horizontes mejores”.

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Noticias sobre la exposición “La ciencia de la palabra” y su catálogo

La exposición La ciencia de la palabra. Cien años de la Revista de Filología Españolaque se puede visitar en las instalaciones del Centro Cultural Conde Duque de Madrid entre el 24 de julio y el 27 de septiembre de este año de 2015, conmemora el centenario de una publicación científica, nacida en 1914 poco antes del estallido de la Primera Guerra Mundial. Esta pionera revista científica nació con el propósito de fortalecer la ciencia filológica española y facilitar su comunicación con la filología practicada en los mejores centros de investigación mundiales.

Revista de Filologia Española

Cómo se representó en 1927 la labor de la Revista de Filología Española en las páginas de La Gaceta Literaria de Ernesto Giménez Caballero

La Revista de Filología Española constituyó el primer resultado colectivo de las investigaciones llevadas a cabo en el seno del Centro de Estudios Históricos, una de las principales instituciones creadas en 1910 por la Junta de Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas fundada a su vez en 1907. Surgió en un momento de indudable dinamismo en la cultura científica española del que voy dando noticias en mi blog Jaeinnova.

El visitante que recorra esta exposición, cuyos comisarios son Pilar García Mouton, profesora de investigación del Instituto de Lengua, Literatura y Antropología del CSIC y el filológo Mario Pedrazuela,  se encontrará en su parte inicial con una presentación de las actividades de las diferentes secciones del Centro de Estudios Históricos (CEH) en el que sobresalió la sección de Filología, gracias al liderazgo científico de Ramón Menéndez Pidal, y al eficaz trabajo de Tomás Navarro Tomás, el impulsor y gestor eficaz de la mencionada revista, y creador de otras importantes iniciativas de ese grupo de filólogos que se aglutinó en el CEH para poner en práctica una cultura de la precisión que elevase el nivel científico de la sociedad española. También colaboraron de manera entusiasta con ese tandem una importante cohorte de filólogos como Américo Castro, Amado Alonso, Antonio García Solalinde, y el mexicano Alfonso Reyes, en la etapa inicial de la revista, entre otros.

Tres empresas impulsó Tomás Navarro Tomás con denuedo, ilusión y gran capacidad de trabajo: el Laboratorio de Fonética, el Archivo de la Palabra y el Atlas Lingüistico de la Península Ibérica. Y así en la segunda sección de la exposición el visitante tiene la oportunidad de: apreciar las características de los principales instrumentos usados por ese laboratorio -entre los que hay un gramófono, un quimógrafo, un patalógrafo y un magnetófono, entre otros-; oir las grabaciones registradas para el Archivo de la Palabra donde podemos acceder a las voces de representantes de la ciencia y la cultura de la época republicana como Santiago Ramón y Cajal o Miguel de Unamuno entre otros muchos; y comprobar los pasos que se dieron para hacer el Atlas Lingüistico de la Península Ibérica.

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Un quimógrafo portátil incluido en la exposición.

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Otros instrumentos del Laboratorio de Fonética expuestos en la exposición La ciencia de la palabra

Las encuestas realizadas para hacer ese Atlas recogen una extraordinaria cantidad de información sobre el habla de la población española en el período anterior a la guerra civil, y sobre costumbres populares que han llamado la atención de periodistas que han visitado la exposición, como Peio H.Riaño, autor del interesante texto “Churruchú, por tí me meo“. (ver aquí).

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Lorenzo Rodríguez-Castellano encuestando en Codos (Zaragoza), para el Atlas Lingüístico de la Península Ibérica, entre 1931-1936. (CSIC)

La tercera parte está dedicada a mostrar la trayectoria de la Revista de Filología Española, marcada históricamente por la Guerra Civil y los difíciles años de la posguerra. Diversos documentos muestran los ímprobos esfuerzos realizados por Tomás Navarro Tomás, alto cargo republicano en Valencia durante la guerra “incivil”, y por Rafael Lapesa en Madrid para lograr la publicación de la revista en medio de las penurias y los bombardeos que sufría el Madrid resistente antifascista. En medio de un sinfín de dificultades consiguieron publicar los dos primeros cuadernos del tomo XXIV de la Revista correspondiente al año 1937.

Cierran la exposición tres audiovisuales de gran valor documental.

Uno de ellos corresponde a la parte dedicada al Centro de Estudios Históricos, que ocupa del minuto 28 al 33 aproximadamente, de la película propagandística ¿Qué es España? de finales de la década de 1920 que se restauró hace una década por el IVAC de la Generalitat Valenciana.

Otros dos se relacionan con tradiciones populares y aspectos de la vida rural de diversas partes de España como uno dedicado al cultivo del azafrán en La Mancha, en concreto en La Roda (Albacete), tierra natal de Tomás Navarro Tomás.

Y concluye este paseo por cien años de filología en la España contemporánea con una emotiva entrevista a Tomás Navarro Tomás, sillón h de la Academia Española, realizada en 1974 durante su exilio en Estados Unidos, país que le acogió tras su penosa salida de España en el invierno de 1939 y de donde no regresó.

TNT en RTVE

La exposición se complementa con el catálogo homónimo La ciencia de la palabra. Cien años de la Revista de Filología Española, editado por Pilar García Mouton y Mario Pedrazuela Fuentes, y publicado por el CSIC (Madrid 2015).

El índice de la obra es el siguiente. En paréntesis se indica la paginación.

Presentaciones (9).- La Revista de Filología Española y la modernización de los estudios filológicos en España (13).- Nota de los editores (17).

Leoncio López-Ocón, La dinámica investigadora del Centro de Estudios Históricos de la JAE (19). (ver aquí)

Mario Pedrazuela, La modernización de los estudios filológicos en España: la Sección de Filología del Centro de Estudios Históricos (55).

José Ignacio Pérez Pascual, Breve historia de la Revista de Filología Española (91).

Ángel Gómez Moreno, La Edad Media en la Revista de Filología Española (143).

Pilar García Mouton, Los trabajos del Atlas Lingüistico de la Península Ibérica (ALPI) y la Revista de Filología Española (175).

Mariano Quirós García, “El pueblo que se aísla no tiene derecho a vivir. La sección de Bibliografía de la Revista de Filología Española (1914-1937) (209).

Carlos Domínguez, El Boletín de la Real Academia Española (BRAE) (241).

ciencia palabra

La exposición Marginalia in cARTography en Madison comisariada por Sandra Sáenz-López

Mi compañera del grupo de investigación Mundialización y mundanización de la ciencia del Departamento de Historia de la Ciencia del Instituto de Historia del Centro de Ciencias Humanas y Sociales Sandra Sáenz-López, gran especialista en historia de la cartografía, ha sido seleccionada para comisariar una exposición de arte y cartografía en el Chazen Museum of Art de Madison en el estado norteamericano de Wisconsin.

El origen de la exposición arranca de la  David Woodward Memorial Fellowship que disfrutó la comisaria de la exposición en Madison en la primavera del 2013.

La exposición lleva como título Marginalia in cARTography, y se centra en el análisis de las imágenes en los márgenes de los mapas. Reúne un total de 44 obras de los siglos XIII al XX procedentes de varias instituciones norteamericanas. Se exhibe del 28 de febrero al 18 de mayo de 2014.

Más información se puede obtener visitando virtualmente el museo, o a través del catálogo de la exposición en alta resolución accesible on line.

Tras haber finalizado con éxito su proyecto de 101 Obras maestras. Ciencia y arte  en los museos y bibliotecas de Madrid, del que se dio cuenta en esta bitácora, Sandra emprende un nuevo desafío intelectual que a muchos nos dejará satisfechos, adentrándonos por imaginativas y estimulantes representaciones visuales y textuales de cartógrafos de varias épocas históricas.

 

Sorpresas de la ciencia ibérica: el catálogo de la exposición 360º Ciência Descoberta

Fundación Gulbenkian catálogo exposición

La exposición 360º Ciência Descoberta, organizada por la Fundación Calouste Gulbenkian, pudo ser visitada en Lisboa entre el 28 de febrero y el 2 de junio de este año 2013. Su objetivo fue documentar y mostrar las transformaciones científicas y técnicas protagonizadas por portugueses y españoles como resultado de sus viajes oceánicos de larga duración, y el impacto que tuvieron esas innovaciones en la ciencia europea. Asi queda planteado en este video de presentación de unos seis minutos.

Su visitante pudo, por tanto, aproximarse cuestiones que son familiares para cualquier ciudadano informado como: las innovaciones científico-técnicas asociadas a los viajes marítimos; la fascinación con las novedades del mundo natural americano y asiático y la crítica del saber de los antiguos; el alargamiento del conocimiento de la geografía de la Tierra y el consiguiente desenvolvimiento de la cartografía; los inicios de la navegación astronómica; los progresos de la construcción naval; el enorme crecimiento de la farmacopea y sus repercusiones en las prácticas médicas.

Pero también el paseante de la exposición pudo acceder a otros fenómenos culturales que tuvieron lugar en ese período en la Península Ibérica y que no son tan tenidos en cuenta. Nos referimos al establecimiento de nuevas prácticas empíricas; a la implicación de personas de todos los ámbitos sociales en el estudio de la naturaleza; la diseminación de conceptos técnicos por los estratos menos instruidos de la sociedad; el crecimiento de la literatura técnica y científica en lenguas vernáculas; la aparición de nuevos profesionales, intermediarios entre los universitarios y los artesanos; el surgimiento de instituciones de enseñanza técnica y de acumulación y gestión de nuevos conocimientos.

Es decir, según se propusieron los organizadores de la muestra, quien pasease por la exposición pudo contemplar cómo los viajes de descubrimiento tuvieron un papel significativo en el nacimiento de la modernidad científica europea, captando el hecho singular de que el encuentro con Nuevos Mundos permitió también descubrir una Nueva Ciencia, de manera que difícilmente se puede comprender la historia científica de Europa sin tomar en consideración esos profundos cambios culturales que se dieron en la Península Ibérica a lo largo del siglo XVI.

El planteamiento de estos hechos, desde una perspectiva hispana, lo abordé en su momento en el primer capítulo de la Breve historia de la ciencia española, editada por Alianza editorial, y que titulé La ciencia y la técnica en la construcción de la España imperial del siglo XVI.

Pero el valor añadido de tan interesante exposición lisboeta se acrecienta por el magnífico catálogo, plagado de valiosas ilustraciones y coordinado por el comisario de la muestra Henrique Leitao, con textos de él mismo, Teresa Nobre de Carvalho, y Antonio Sánchez, historiadores de la ciencia vinculados al CIUHCT (Centro Interuniversitario de Historia das Ciencias e da Tecnologia) de las universidades de Lisboa y Nova de Lisboa.

Este importante libro ha llegado a mis manos por un regalo de mi compañero del Departamento de Historia de la Ciencia del Instituto de Historia del CSIC Juan Pimentel, quien participó el 30 de enero pasado en un ciclo de conferencias organizado en paralelo al desarrollo de la exposición con una disertación titulada “Rodear el mundo. Enciclopedismo y circunnavegación (s. XVI-XVIII).

A continuación expongo su índice y detallo sus contenidos e ilustraciones, procedentes no sólo de archivos y bibliotecas portugueses.

El catálogo se abre con un texto de Henrique Leitao titulado UM MUNDO NOVO E UMA NOVA CIENCIA.

Tiene 15 ilustraciones, como esta imagen de un astrolabio planisférico procedente de la Universidad de Coimbra.

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Sus epígrafes y apartados son los siguientes:

DO MEDITERRANEO AO MUNDO TODO: UMA MUDANÇA DE ESCALA.- Finalmente, a Terra toda.- Novas técnicas para uma nova escala.- A Matemática entra a bordo.- Tecnología: barco portento de tecnología

A CIENCIA REORGANIZA-SE: NOVAS INSTITUÇOES, NOVOS PROFISSIONAIS.- Saber vernáculo.-

UM NOVO MUNDO NATURAL.- Novo mundo, novas autoridades.- Gestao de informaçao

IMPACTO NA EUROPA

CONCLUSAO

El segundo texto del catálogo se debe a Teresa Nobre de Carvalho y se titula PARA LÁ DO HORIZONTE UMA DESLUMBRANTE NOVIDADE

También está acompañado de 15 sugerentes ilustraciones. como esta representación del armadillo de Indias procedente del Códice Pomar de la Biblioteca de la Universidad de Valencia.

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Sus epígrafes y apartados son los siguientes:

DESAFIOS A UM NOVO OLHAR SOBRE A NATUREZA

NOVOS MUNDOS

PROSPECÇAO DE RECURSOS NATURAIS- O reencontró com a Asia.- A América, um continente sorprendente

UMA MUDANÇA SEM RETORNO

El tercer texto del catálogo es de autoría doble. Lo elaboran Joaquim Alves Gaspar y Antonio Sánchez y se titula DO MEDITERRANEO AO MUNDO. OS ALVORES DA CARTOGRAFIA IBÉRICA DO RENASCIMENTO.

Esta ilustrado con 16 reproducciones de mapas y planisferios como  esta carta náutica de Pedro Reinel de hacia 1504, probablemente la más antigua que se conoce con escala gráfica de latitudes. Se conserva en la Biblioteca de Munich (München. Bayerische Staatsbibliothek)

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Sus epígrafes y apartados son los siguientes:

DO MEDITERRÁNEO AO ATLÁNTICO

O PLANISFÉRIO DE JUAN DE LA COSA

O PLANISFÉRIO DE CANTINO

O REINADO DA CARTA DE LATITUDES

A CASA DE LA CONTRATACIÓN, O PADRÓN REAL E A CARTOGRAFIA ESPANHOLA DO ATLANTICO

Con tres textos adicionales sobre: A declinaçao magnética no século XVI; Ponto de Fantasía, Ponto de Esquadra e Cartografia Náutica; Como se construían as Cartas Náuticas.

Continúa el catálogo con el Epílogo de Henrique Leitao titulado O MOMENTO DA CIENCIA IBÉRICA?, acompañado de dos ilustraciones.

Finaliza con una selecta bibliografía y con una lista de objetos exhibidos en las seis secciones de la exposición que fueron las siguientes:

I. O saber pela palabra: 13 objetos

II. O espanto da novidade: 25 objetos

III. Do Mediterráneo ao mundo todo: 15 objetos

IV. Cada estrela é um número: 14 objetos

V. Planear: a gestao do saber: 13 objetos

VI. Do mundo novo, uma ciencia nova: 23 objetos

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