Al hilo de unas jornadas sobre Humanidades Digitales en el CCHS del CSIC: primeras consideraciones

La intensa jornada que se desarrolló en el salón de actos del Centro de Ciencias Humanas y Sociales del Consejo Superior de Investigaciones Científicas el martes 27 de junio de 2017, cuyo programa presenté en una entrada anterior, -ver aquí-, fue inaugurada por Antonio Lafuente, quien ha sido uno de los impulsores del MediaLab Prado de Madrid, con la conferencia titulada La promesa de las humanidades digitales.

Antonio Lafuente Jornada

 

En ella se planteó cómo los humanistas digitales están configurando una nueva manera de abordar el estudio del pasado, de carácter híbrido, al aunar elementos procedentes de las ciencias de la computación, que permiten ver más elementos de la realidad,  de la cultura del diseño, que facilita una visión más refinada de nuestros entornos próximos o lejanos, y de los estudios humanísticos que facilitan la profundidad de la visión.

No pretendo resumir ahora las interesantes y elaboradas reflexiones efectuadas por mi compañero del grupo de investigación “Mundialización y mundanización de la ciencia”, y colega del Departamento de Historia de la Ciencia del Instituto de Historia del CCHS del CSIC, pues el internauta las tendrá accesibles próximamente en las redes sociales, dado que fue grabada. Pero sí quiero destacar algunas de sus ideas-fuerza de un historiador de la ciencia y científico humanista que está en permanente tensión intelectual.

Por una parte se destacó en esa conferencia cómo la promesa de las humanidades digitales radica en que su práctica permite promover la interdisciplinariedad, y hacer más fácil, el diálogo y la interacción entre expertos y amateurs, facilitando la expansión de los conocimientos, y la intervención en la producción de los conocimientos de aquellos que no tienen sus saberes acreditados, como es el caso de los amateurs. De manera que gracias a la capacidad que tienen los humanistas digitales de promover la interdisciplinariedad se pueden hacer más porosas las fronteras entre quienes están dentro y fuera del mundo de la academia lo que permitiría sustituir la noción de autor, que se basa en la cultura del yo, por la de plataforma, basada en el predominio de un “nosotros” colaborativo.

En segundo lugar se destacó el hecho del crecimiento acelerado de los humanistas digitales en los últimos años, y de cómo ya existen más de cien laboratorios dedicados a las humanidades digitales en diversos países europeos y americanos. Tras explicar los diferentes orígenes de esta nueva práctica cultural en construcción que tuvieron sus focos iniciales en las universidades norteamericanas de Virginia y de Stanford aludió Antonio Lafuente a la importancia que tuvo el congreso celebrado en el año 2011 precisamente en Stanford (ver aquí) donde se acuñó la metáfora de Big Tent para considerar a las humanidades digitales no tanto como una actividad especializada sino como un espacio equiparable a una gran “tienda de acampada” que acoge a quienes tengan interés en usar las nuevas tecnologías en sus investigaciones humanísticas sea para visualizar datos o promover videosjuegos como herramienta educativa, entre otras muchas y variadas actividades. Así lo expone también Patrick Svensson en su reciente libro Big Digital Humanities. Imagining a meeting place for the Humanities and the Digital, editado en 2016 por la Universidad de Michigan. (ver aquí).

Y en tercer lugar llamó la atención, ateniéndose a diversas experiencias surgidas en esta última década en Estados Unidos, acerca de las relaciones conflictivas entre tecnólogos y humanistas. Y así Antonio Lafuente aludió a proyectos e iniciativas de Johanna Drucker, una buena conocedora de la historia de la representación visual del conocimiento, preocupada porque las herramientas digitales puedan incorporar la subjetividad y la dimensión afectiva; Anne Burdick, diseñadora y editora de electronicbookreview.com y coautora junto a Johanna Drucker y otros autores de Digital Humanities, el importante informe editado en 2013 por la editorial del MIT para mostrar un estado de la cuestión de la producción del conocimiento contemporáneo; y del antropólogo colombiano Arturo Escobar, profesor de la Universidad de Chapel Hill en Carolina del Norte, quien está impulsando entre sus líneas de trabajo (ver aquí) el diseño ontológico, que permita rediseñar el mundo, tarea en la que se han de comprometer los estudios humanísticos que han de abrirse más a las necesidades sociales.  Escobar que recupera propuestas de trabajo, experiencias y reflexiones de los estudios poscoloniales y de autores como Ivan Illich y Paulo Freire, sostiene que todos somos diseñadores y que el rediseño del mundo y de la vida debe de hacerse de forma colaborativa. Uno de sus últimos trabajos en lengua castellana es el editado en 2016 por la Universidad del Cauca:  Autonomía y diseño. La realización de lo comunal.

Este recorrido le permitió explicar a Antonio Lafuente que se han desarrollado en los últimos años tres movimientos que han ayudado a construir una identidad a unas humanidades digitales que abogan por una doble tarea. La de crear herramientas tecnológicas que faciliten llevar a buen término su principal promesa como es la de interdisciplinariedad y la de evitar la adopción de una simple moda alentada por las grandes corporaciones interesadas en promover unas humanidades aplicadas al servicio de la industria del ocio.

Esos tres movimientos girarían en torno a la construcción de un diseño especulativo, promovido por autoras como la ya mencionada Johanna Drucker que tienen como objetivo que los humanistas digitales consigan que los ingenieros sigan las pautas establecidas por los humanistas, y no al contrario; a la elaboración de un diseño utópico alentado fundamentalmente en el entorno del MIT donde se intenta que los humanistas digitales recuperen las aspiraciones de lograr un conocimiento horizontal, abierto y libre tal y como desearon los padres fundadores de la Red; y a la conveniencia de crear un diseño ontológico, tarea en la que están comprometidos autores como el ya mencionado Arturo Escobar, quienes aspirar a que las Humanidades Digitales recuperen la ilusión por transformar el diseño del mundo haciéndose buenas y pertinentes preguntas, y cuestionando las que formulan los discursos de los poderes dominantes influidos por una mentalidad de raigambre colonialista.

Advirtió finalmente Antonio Lafuente que debemos estar muy atentos a las consecuencias que puede tener el transitar acríticamente hacia las humanidades digitales o aplicadas para evitar un doble riesgo y peligro: que el conocimiento sea sustituido por información suministrada y controlada por grandes corporaciones o que se minusvalore el espíritu crítico ante el realce de una cultura de la emprendeduría.

Así pues según se deduce de este resumen las reflexiones de Antonio Lafuente fueron un estimulante aperitivo para lo que pudimos saborear en las horas siguientes en las Primeras jornadas científico-técnicas sobre Humanidades Digitales  celebradas en el salón de actos del Centro de Ciencias Humanas y Sociales del CSIC el martes 27 de junio de 2017.

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La primera jornada científico-técnica en Humanidades Digitales en el CSIC

Hace meses anuncié en esta bitácora la celebración en Madrid, entre el 5 y el 7 de octubre de 2015, del Segundo Congreso Internacional de Humanidades Digitales Hispánicas, impulsado por el Laboratorio de Innovación en Humanidades Digitales de la UNED (ver aquí). Cuando hice ese anuncio advertí la ausencia de proyectos que se estaban realizando en el centro donde trabajo, el Centro de Ciencias Humanas y Sociales del CSIC.

Afortunadamente surge ahora la oportunidad de presentar en sociedad la labor de diversos grupos de investigación que en mi institución, y en otros centros de investigación del CSIC, integran las tecnologías digitales en sus proyectos científicos.

 En efecto el 27 de junio de 2017 en el salón de actos del Centro de Ciencias Humanas y Sociales del CSIC se presentarán una quincena de proyectos impulsados por investigadores del CSIC así como otros tres realizados en diversas universidades madrileñas.

Según la nota de prensa elaborada por los organizadores del evento la Coordinación de Área de Humanidades y Ciencias Sociales del CSIC y la Unidad de Sistemas de Información Geográfica (uSIG) del CCHS han organizado esta jornada para reflejar la diversidad y multidisciplinariedad de proyectos de investigación en Ciencias Humanas y Sociales que se abren paso en el ámbito de las Humanidades Digitales en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas.

El programa, que se extiende a lo largo de toda la jornada del día 27 de junio, incluye una ponencia inaugural sobre “La promesa de las HumanidadesDigitales” a cargo del investigador del Instituto de Historia del CSIC Antonio Lafuente García, quien también es Coordinador del Laboratorio Procomún Medialab-Prado e integrante del grupo de investigación “Mundialización y mundanización de la ciencia”.

 Luego el programa se estructura en dos partes, una dedicada a presentar proyectos que desarrollan sistemas de información, modelado de datos, análisis y visualización, y otra, dedicada al conocimiento en red.

 Para finalizar, se celebrará una mesa de debate acerca de los retos y oportunidades de innovación científica que impulsan las Humanidades y las Ciencias Sociales Digitales.

Entre otros ponentes, formarán parte de esa mesa, Elena González-Blanco García, profesora de la UNED y presidenta de la Asociación de Humanidades Digitales Hispánicas y Eugenio Luján Martínez, profesor de la Universidad Complutense.

Así pues según se recoge en el programa de la Jornada algunos de los proyectos del CSIC que se podrán conocer durante la jornada son:

“IDEArq: Una Infraestructura de Datos Espaciales de Investigación Arqueológica

el “Atlas Lingüístico de la Península Ibérica (ALPI)

la base de datos del proyecto“ForSEAdiscovery: rutas marítimas y arqueología subacuática de los imperios ibéricos en un marco interdisciplinar”,

el “SIG histórico de profesores de ciencias y letras pensionados por la JAE” que es un desarrollo, en forma de visor, de los desplazamientos espaciales y temporales de los profesores de instituto becados por la JAE, cuyos datos biográficos se recogen en el diccionario on line JAEeduca que estoy coordinando

o los “Mapas virtuales y relacionales de la edición contemporánea: Editores y Editoriales Iberoamericanos (siglos XIX-XXI)”.

 Así mismo, se podrán conocer las estrategias y herramientas para las Humanidades digitales en la Red de Bibliotecas y Archivos del CSIC.

 A lo largo del desarrollo de la jornada se tendrá la oportunidad de constatar cómo entre las tecnologías digitales más extendidas por los grupos de investigación del área de humanidades y ciencias sociales del CSIC se emplean las bases de datos semánticas, la visualización digital de datos, el análisis espacial y también cómo se explora constantemente el uso de internet como medio de difusión de los productos y recursos digitales.

Más información sobre esta  Primera Jornada científico-técnica en Humanidades Digitales en el CSIC. Ciencia,tecnología e interdisciplinaridad en la investigación en Humanidades y Ciencias Sociales se encuentra aquí

De la digitalización de fondos de la Revista Matemática Hispano-Americana de la JAE al análisis de las revistas científicas del patronato Juan de la Cierva del CSIC

simurg-francisco-gomes-teixeira

El archivo-biblioteca del Centro de Física Miguel A. Catalán del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), formado por los Institutos de Estructura de la Materia, Física Fundamental y de Óptica Daza de Valdés, ha desarrollado en los últimos años una interesante iniciativa.

Conscientes sus responsables de la importancia y valor histórico de sus archivos comenzaron en 2013 a crear y organizar el archivo de sus fondos documentales con la idea de darles visibilidad. Fruto de ese esfuerzo se han incorporado al portal SIMURG, que reúne la colección de fondos patrimoniales  digitalizados por el CSIC, 75 trabajos originales (manuscritos y mecanografiados) de matemáticos españoles y extranjeros que colaboradon entre 1928 y 1933 en la Revista Matemática Hispano-Americana, cuya existencia se dilató entre 1919 y 1982, y que fue impulsada en su etapa inicial por Julio Rey Pastor y los integrantes del Laboratorio y Seminario Matemático de la JAE.

Ejercicios resueltos, 1929

 Los trabajos originales incluyen artículos científicos y colaboraciones en las distintas secciones de la revista tales como bibliografía, cuestiones propuestas o cuestiones resueltas, notas, ejercicios elementales, glosarios, etc. En muchos casos se conservan, junto con los manuscritos, las galeradas o pruebas de imprenta, además de figuras y dibujos, envoltorios y sobres de envío, que permiten mostrar el recorrido que los autores seguían para publicar un trabajo desde su redacción hasta su publicación final. De este modo, aspectos como la reutilización y aprovechamiento del papel, las notas y correcciones, los tipos de letra y firma, que pueden rastrearse a lo largo de estos documentos, son otro aliciente más para apreciar el valor histórico de este fondo que gracias al esfuerzo de Flora Granizo se ha incorporado a  SIMURG.

Ver Colección del Fondo en Simurg

Ver artículo en EnRedadera nº28

Este proceso de composición de los artículos de revistas científicas, además de otros muchos aspectos en un singular encuentro metodológico entre la historia del libro y la historia de la ciencia, ha sido analizado por Fernando García Naharro para el caso de las diversas revistas científicas y técnicas impulsadas por el patronato “Juan de la Cierva” del CSIC durante las décadas de 1940 y 1950. Así lo ha hecho en la tesis doctoral titulada “El papel de la ciencia. Publicaciones científicas y técnicas durante el franquismo (1939-1966)”, y defendida con brillantez en la Facultad de Geografía e Historia de la Universidad Complutense el 21 de febrero de 2017 ante un tribunal presidido por Elena Hernández-Sandoica, e integrado también por los profesores e investigadores Jean-François Botrel, Agustí Nieto-Galán, Luis Enrique Otero Carvajal y el autor de esta bitácora. La tesis ha sido dirigida por Jesús A. Martínez Martín.

Los tuits más influyentes de la Biblioteca Tomás Navarro Tomás en el mes de junio de 2015

Como he hecho en otras ocasiones (ver aquí) dedico esta entrada de la bitácora a hacerme eco de los tuits de la Biblioteca Tomás Navarro Tomás del Centro de Ciencias Humanas y Sociales del CSIC  más influyentes durante el mes de junio de este año 2015. Asi podemos apreciar las interacciones que se efectúan en la red con los bibliotecarios de mi institución, quienes están realizando una importante labor para hacer avanzar las humanidades digitales en nuestro ámbito de trabajo.

• ¿Habéis escuchado la voz de Unamuno? Selección de voces del Archivo de la Palabra http://t.co/Va5nfnieBe https://twitter.com/Bibtntcsic/status/608573822799912961

Sobre este gran proyecto científico impulsado por el fonetista Tomás Navarrro Tomás se puede encontrar información adicional en este enlace elaborado por la Biblioteca Nacional a propósito de la exposición organizada en 2014 sobre Las matrices del Archivo de la Palabra del Centro de Estudios Históricos

http://www.bne.es/es/Actividades/Exposiciones/Exposiciones/exposiciones2014/matrices.html

navarro_tomas

Tomás Navarro Tomás, impulsor del Archivo de la Palabra

• Andenes del @metro_madrid en la estación de Sol. Seguimos de Garbeo por #Madrid http://t.co/0EKRXv17ZI http://t.co/pvCZbFOPfL

andén metro
• #Taldíacomohoy nació Federico García Lorca http://t.co/kUoE0lmk5t

A propósito de la referencia que se hace en esta imagen a los Seis poemas de Lorca en gallego conviene prestar atención a este artículo del historiador del arte Rodrigo Gutierrez Viñueles en la publicación Quiroga. Revista de Patrimonio Iberoamericano “Un ejemplar de los `Seis poemas galegos` de Lorca convertidos por Seoane en una obra de arte

http://revistaquiroga.andaluciayamerica.com/index.php/quiroga/article/view/122

Lorca Seis poemas gallegos
• Figshare: repositorio de datos de ciencia abierta http://t.co/8wNcWzYnT6 https://twitter.com/Bibtntcsic/status/611841500373221376

Figshare
• Con motivo del Día Internacional de los Archivos 2015 la @Bibtntcsic estrena #Pinterest “Date un garbeo por Madrid” http://t.co/WGKAVlOSrs https://twitter.com/Bibtntcsic/status/608157635871916032

Fotografias de Madrid
• ¿Y un paseo por @_ElRetiro para celebrar el Día Internacional de los Archivos? #IAD2015 http://t.co/WGKAVlOSrs http://t.co/s3DmfUq9yL
• Mañana termina la exposición “OJO al DATA. Cultura, economía y política de los datos” de @medialabprado http://t.co/kC7GnMcria https://twitter.com/Bibtntcsic/status/606713820795543552

Ojo al data
• Charles Dickens en el catálogo bibliográfico de la Red de Bibliotecas y Archivos del http://t.co/N8qRVre3zx https://twitter.com/Bibtntcsic/status/608165920503132160.

Dickens en Pinterest
• #CSIC, el corazón de la ciencia española via http://t.co/QeDUTwDOcP https://twitter.com/Bibtntcsic/status/605628603716538368

 

CSIC
• Federico García Lorca en la Red de Archivos y Bibliotecas del CSIC http://t.co/jk88q2YIUn https://twitter.com/Bibtntcsic/status/606726847443959809

 

Garcia Lorcar en CSIC

Se publica una historia de la geología española

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Si hace unos meses se dio cuenta en esta bitácora de una importante tesis doctoral sobre los estudios geológicos en la Inglaterra del primer tercio del siglo XIX (ver aquí) ahora nos hacemos eco de la publicación  de la primera síntesis de la historia de la geología española, del siglo XVIII hasta la actualidad. Se trata de Una historia de la geología en España, editada por Publicacions i Edicions de la Universitat de Barcelona, 2014, elaborada no por un historiador de la ciencia, sino por un geólogo, Manuel Julivert (Reus 1930).

En efecto el autor de esta historia de la geología en España se licenció en Geología en la Universidad de Barcelona y se doctoró en la Universidad de Oviedo, bajo la dirección de Noel Llopis. Vivió unos años en Colombia, donde ejerció de profesor en la Universidad Industrial de Santander y en la Universidad Nacional de Bogotá, y  realizó investigaciones sobre la cordillera de los Andes. De nuevo en España, se convirtió en catedrático de Geología en la Universidad de Oviedo y, posteriormente, en la Universidad Autónoma de Barcelona. Ha realizado numerosas publicaciones y  estudios importantes sobre la cordillera Cantábrica y las montañas de Cataluña, y también sobre el Alto Atlas, en Marruecos. Explorador de desiertos publicó el año 2003 en colaboración con Susana García López  El Sáhara, tierras, pueblos y culturas, que se puede descargar en PDF (aquí). Es miembro de la Real Academia de Ciencias y Artes de Barcelona.

Once años después de ese libro sobre el Sahara edita  Una historia de la geología en España, enfocada sobre todo desde la perspectiva catalana pues en ella se hace especial hincapié en el papel que desempeñaron a lo largo del siglo XX la Universidad de Barcelona y la llamada escuela geológica Barcelona en el desarrollo de esta disciplina en la España contemporánea.

El libro se ha presentado en el Aula Magna de la Facultad de Geología de la Universidad de Barcelona (c/ Martí i Franquès, s/n ) el  miércoles 29 de octubre de 2014, a las 12 horas. En el acto han intervenido el Dr. Pere J. Quetglas, vicerrector de Comunicación y Proyección; el Dr. Lluís Cabrera Pérez, decano de la Facultad de Geología; Josep M. Camarasa, expresidente de la Sociedad Catalana de Historia de la Ciencia y de la Técnica (Instituto de Estudios Catalanes); el Dr. José Ramón Martínez Catalán, catedrático del Departamento de Geología de la Universidad de Salamanca, y Manuel Julivert, autor del libro y catedrático jubilado de Geología Estructural de la Universidad de Oviedo y de la Universidad Autónoma de Barcelona.

He aquí el resumen del libro que  ha proporcionado Pasqual Bernat a través de la lista de distribución de la Sociedad Española de Historia de las Ciencias y de las Técnicas (SEHCYT).

“Los inicios de la geología española se remontan a la Ilustración, momento en el que, a pesar del poco interés que mostraban las universidades por el conocimiento científico, se formaron sociedades privadas que se dedicaban tanto al cultivo como a la enseñanza de la ciencia y que concedían becas para estudiar en el extranjero, en especial en la Academia de Minas de Freiberg. Este período llega hasta las primeras décadas del siglo XIX, cuando, coincidiendo con las turbulencias del momento político y la emancipación de las colonias americanas, se produjo un estancamiento de la geología en España. Julivert remarca el agravio que suponía la inexistencia de universidad en Barcelona y el beneficio que supuso su recuperación a partir de 1837.

Fue a partir del segundo tercio del XIX cuando tuvo lugar la eclosión de la geología en España, con la consolidación de las instituciones que la impulsaban, la confección del mapa geológico de la península a escala 1: 400.000 y la publicación de estudios regionales de importancia (Galicia, Aragón, Madrid, Cataluña), así como de la primera síntesis sobre la geología en España por Ezquerra del Bayo en 1850. Por otra parte, entre el último cuarto de siglo XIX y principios del XX, en Cataluña se desarrolló una geología autóctona al margen de los organismos oficiales, fruto de dos intereses coincidentes: la voluntad del obispado de Barcelona de cristianizar la ciencia en Cataluña, y la de la Diputación de Barcelona de disponer de un mapa geológico de la provincia, consciente de los beneficios que podía suponer para la economía. Esta tarea fue continuada por la Mancomunidad con la creación del Servicio del Mapa Geológico de Cataluña, que fue suprimido —como el resto de instituciones propias— en 1923 con la dictadura de Primo de Rivera.

El siglo XX trajo consigo el desarrollo de la investigación y el asentamiento definitivo de la geología universitaria, con las cátedras de Vilanova y Piera en Madrid y la de Odón de Buen en Barcelona. Pero, si bien la incipiente escuela de Madrid se truncó a causa de la Guerra Civil, en Barcelona la investigación geológica se reanudó durante los duros años de la posguerra gracias a la figura del geógrafo y geólogo Lluís Solé, que ejerció de auténtico maestro y catalizador de una serie de talentos como Noel Llopis, José Fernández de Villalta, Joan M. Ribera, Josep M. Fontboté y Miquel Crusafont, los cuales conformaron el núcleo de la escuela geológica de Barcelona.

La expansión económica de los años sesenta y setenta permitió la incorporación de jóvenes investigadores, discípulos de esta escuela, a las universidades de Granada, Oviedo, Madrid, Salamanca, Zaragoza y la Autónoma de Barcelona, entre otras, lo que dio un fuerte impulso a la investigación académica y la docencia de la geología.

La geología española, a pesar de que durante toda su historia se haya mantenido al margen del progreso general de esta ciencia, ha logrado actualmente incorporarse a la comunidad internacional. Y el autor aboga por que la actual crisis económica no signifique un nuevo retroceso”.

Conviene matizar este resumen del libro. A  la espera de poder hacer una lectura atenta de él, cabe añadir que en el desarrollo de la geología española del siglo XIX fue relevante la labor desarrollada por los ingenieros de minas, que tuvieron más conexiones internacionales de las que se deducen de este resumen. Además de Ezquerra del Bayo fueron  figuras destacadas en el siglo XIX, entre otros  Casiano del Prado, Federico de Botella y Lucas Mallada, cuya influencia en el movimiento regeneracionista mostré hace tiempo. También son importantes las aportaciones a la geología española en el último tercio del siglo XIX de un círculo de naturalistas entre los que destacan los institucionistas liberales Francisco Quiroga y Salvador Calderón. Luego en el primer tercio del siglo XX se desarrolló en el Museo de Ciencias Naturales de Madrid una importante línea  de investigaciones sobre la geología de España impulsada por Lucas Fernández Navarro y Eduardo Hernández-Pacheco que influyeron en la relevnate labor de José Royo tanto en España, como en su exilio en Colombia y Venezuela.

De las actividades de todos estos geólogos, en comunicación con sus colegas catalanes, hay numerosas huellas en el Museo Geominero de Madrid, perteneciente al Instituto Geológico y Minero de España. Su directora, Isabel Rábano Gutiérrez del Arroyo, también está realizando contribuciones a la historia de la geología española.

Y a propósito de Lluis Solé Sabaris, que cumple un papel tan importante en el análisis de Manuel Julivert  cabe añadir dos cuestiones: su estrecha vinculación con la institución en la que trabajo, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, el CSIC, desde la década de 1940  y su deuda intelectual con el gran geógrafo catalán Pau Vila de quien hizo una interesante necrológica en El País, el 17 de agosto de 1980. (ver aquí).

Ciencia en la era de Franco. Un nuevo libro sobre Biología y Farmacia en la España del primer franquismo

Antonio Gonzalez Bueno libro La tutela imperfecta
La tutela imperfecta. Biología y Farmacia en la España del primer franquismo, coordinado por Antonio González Bueno y Alfredo Baratas.
Antonio González Bueno (Alhucemas, 1958) es catedrático de Historia de la Farmacia en la Universidad Complutense de Madrid. Sus intereses investigadores se centran en el campo de la historia de la botánica y de la industria farmacéutica española. Es autor, con Raúl Rodríguez Nozal, de Entre el arte y la técnica. Los orígenes de la fabricación industrial del medicamento (2005) y coordinó El medicamento de fabricación industrial en la España contemporánea (2008).
Alfredo Baratas Díaz (Madrid, 1963) es profesor titular de Historia de la Ciencia en la Universidad Complutense. Ha enfocado su investigación en temas relacionados con la historia de la biología en la España de los siglos XIX y XX. Es autor de Introducción y desarrollo de la biología experimental en España entre 1868 y 1936 (1993).

El libro es una aportación al conocimiento del sistema científico y tecnológico implantado durante los primeros años del franquismo, imbricado con la economía autárquica que sustentó el régimen franquista en las décadas de 1940 y 1950 hasta el plan de estabilización de 1959.
En ese contexto el colectivo farmacéutico adquirió un especial protagonismo, siendo relevante su presencia en distintos ámbitos: en el académico, tanto en las universidades como en el CSIC -“brazo armado” de la política científica de la era de Franco como expuse en mi Breve historia de la ciencia española; en el Ejército; y en  la industria privada, motor de la renovación terapéutica y, en algún caso, refugio de los que optaron por el exilio interior.
El volumen recoge las aportaciones de un grupo de investigadores que, durante los últimos años, se han ocupado de estudiar las relaciones entre ciencia, farmacia y sociedad durante los “oscuros años” del primer franquismo.

El sumario de la obra es el siguiente:

Introducción, Antonio González Bueno, Alfredo Baratas Díaz.
Capítulo I. La nueva biología y los fósiles humanos: el contexto y la difusión de la paleoantropología en España durante el primer franquismo,  Francisco Pelayo.
Capítulo II. Farmacia y Ciencia en el CSIC. El Instituto de Farmacognosia José Celestino Mutis, Alfredo Baratas.
Capítulo III. Pilar Primo de Rivera y la reorganización de las carreras auxiliares sanitarias tras la Guerra Civil Dolores Ruiz-Berdún.
Capítulo IV. Medicamentos, análisis e informes técnicos: el Cuerpo Militar de Farmacia en la estructura sanitaria del Ministerio del Ejército (1939-1945) María Luisa de Andrés Turrión.

Capítulo V. La industria farmacéutica española durante la autarquía. Estudio cuantitativo de los laboratorios registrados por la Organización Sindical, Raúl Rodríguez Nozal

Capítulo VI. Algunas notas sobre el medicamento veterinario en España durante el primer franquismo, Alberto Gomis
Capítulo VII. Entre el original y la copia: las patentes de sulfamidas en España (1938-1963) Antonio González Bueno, Raúl Rodríguez Nozal, Carlos Pérez Teijón
Capítulo VIII. Penicilina para la España del primer franquismo (1944-1959), Gloria Redondo Rincón, Antonio González Bueno
Capítulo IX. Florencio Bustinza Lachiondo (1902-1982) y los antibióticos, José Fonfría Díaz, Pilar Calvo de Pablo
Capítulo X. Instituto de Biología y Sueroterapia IBYBYS, Javier Puerto
Capítulo XI. Laboratorios Profansa (Productos Farmacéuticos Nacionales, Sociedad Anónima), Carlos del Castillo Rodríguez, Rosa Basante Pol
 
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